Foro SofosAgora

Foro abierto a los intereses de sus usuarios. Debate, aprende y diviértete.
Fecha actual 30 Abr 2017, 20:39

Todos los horarios son UTC + 1 hora [ DST ]




Nuevo tema Responder al tema  [ 9 mensajes ] 
Autor Mensaje
 Asunto: La belleza de lo horrendo
NotaPublicado: 09 Oct 2016, 01:03 
Desconectado
Avatar de Usuario

Registrado: 13 Nov 2010, 23:36
Mensajes: 1378
"Todo tiende al bien. ¿Todo? ¡Todo no!
Un foro poblado por irreductibles yonkis resiste ahora y siempre al bien"


Seamos sinceros, hay cagadas y cagadas. La belleza no esta en la propia mierda sino en el porte de hacer dicha mierda.
La cagada se puede hacer con arte. Con alegría, con ironia, con sarcasmo.
Muchos algunas veces hemos optado por hacer cagadas en ciertos lugares: Waters móviles, waters de aviones, autocares... o en el campo y la carretera.
Esas cagadas son épicas, son distintas a las normales, incorporan cierto arte, nos traen alegría.

Drogarse. Drogarse no es un bien, es una mierda. ¿Porque?, ¿Por qué no es sano?
Hagamos una retrospección.
La belleza no esta en el acto, esta en el porte [hemos dicho], entonces nos da igual que la droga sea mala [como la mierda].
Nos importa un rábano que huela mal, de bajones, o iuius.
Lo importante es el porte [Se podría decir que allí reside la estética].
Entonces si yo me fumo un porro, no será cuestión de que no sea sano; será cuestión de que lo haga con elegancia, que me sepa divertir y pasarlo bien.

Hemos dicho: la mierda y la droga son neutras, hasta que les introducimos el porte, el porte hace que sean buenas o malas.

Esto aplicado a la vida diaria.
Si tienes un mal día, llévalo con estilo.
No consiste ese día en que te hayan ido las cosas mal. Sino en la forma que has tenido de tratarlo.
Todo lo que te envuelve, puede ser guay. ¿Qué lo hace guay?, El porte que le das.

¿Qué diferencia esto?
Imagen
¿De esto?
Imagen

¿Por qué una misma acción, llevada a cabo por distintas persona, es buena o mala según la haga cada persona?
Hacer el amor.
¿Por qué unos follan mejor que otros, y son preferidos estos a los que follan mal?
¿Es acaso la acción distinta?
No, es el porte, todo consiste en como hacemos las cosas, no en la acción.

Asi pues no hay acción buena o mala, lo que hay es acciones bien hechas o mal hechas.

Ala a drogarse todos! :lol:

_________________
"Atrevete a SOÑAR."


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto: Re: La belleza de lo horrendo
NotaPublicado: 09 Oct 2016, 02:16 
Desconectado
Avatar de Usuario

Registrado: 16 Dic 2014, 00:09
Mensajes: 66
Ubicación: tu mundo
Rango personalizado: Chtónico
Creo que tiene que ver todo este tema con la 'simplicidad'., veamos lo que no es la simplicidad y No digan: "Eso es la negación"; o "Díganos algo positivo. Esa es una reacción que acusa falta de madurez, de reflexión. La gente que eso dice son explotadores; porque ellos tienen algo para daros, que vosotros deseáis y por medio de lo cual os explotan. Nada de eso hacemos nosotros. Estamos tratando de descubrir la verdad acerca de la simplicidad. Por lo tanto debéis descartar, dejar las ideas de lado, y observar. El hombre que posee mucho, teme la revolución, interior y exteriormente.

Averigüemos lo que la simplicidad no es. Una mente complicada no es simple, ¿verdad? Una mente sagaz no es sencilla; una mente que tiene un fin en vista, para el cual trabaja, una recompensa, un castigo, no es una mente simple. ¿Lo es, acaso? Una mente cargada de conocimientos no es una mente simple; una mente inhibida por creencias, no es una mente simple, ¿verdad? Una mente que se ha identificado con algo más grande, y se esfuerza por mantener esa identidad, no es una mente simple, ¿no es cierto? Pero nosotros creemos que es vida sencilla el tener un taparrabo o dos; deseamos la expresión externa de simplicidad, y eso nos engaña fácilmente. Por eso es que el hombre muy rico rinde culto al hombre que ha renunciado.

¿Qué es la simplicidad? ¿Puede la simplicidad ser el abandono de lo no esencial y la búsqueda de lo esencial ‑lo cual significa un proceso de opción, de escoger? ¿No significa ello escoger, preferir ‑optar por lo esencial y descartar lo no esencial? ¿Qué es el proceso de optar? ¿Qué es la entidad que escoge? Es la mente, ¿verdad? No importa qué nombre le deis. Vosotros decís "escogeré esto, lo esencial". ¿Cómo sabéis qué es lo esencial? O tenéis una pauta de lo que otras personas han dicho, o vuestra propia experiencia dice que eso es lo esencial. ¿Podéis confiar en vuestra experiencia? Porque, cuando escogéis, cuando optáis, vuestra opción se basa en el deseo; lo que llamáis "esencial" es lo que os brinda satisfacción. Así, pues, habéis vuelto nuevamente al mismo proceso, ¿no es cierto? ¿Puede una mente confusa escoger, optar? Si lo hace, la opción habrá también de ser confusa.

La opción entre lo esencial y lo no esencial, por lo tanto, no es sencillez. Es un conflicto. Una mente en conflicto, en estado de confusión, nunca puede ser simple. De suerte que cuando descartéis, cuando veáis todas las cosas falsas y los ardides de la mente, cuando observéis eso, lo consideréis y lo percibáis, entonces sabréis qué es la simplicidad. Una mente atada por la creencia no es jamás una mente simple. Una mente mutilada por el conocimiento, no es simple. Una mente distraída por la idea de Dios, por las mujeres, por la música, no es una mente simple. Una mente atrapada en la rutina de la oficina, de los ritos, de las oraciones, una mente así no es simple; simplicidad es la acción que no es resultado de una idea. Pero eso es una cosa muy rara; eso significa creatividad. Mientras no haya creación, somos centros de maldad, daño, miserias y destrucción. La simplicidad no es cosa que se puede buscar y experimentar. La simplicidad llega como se abre una flor, en el momento justo en que cada cual comprende todo el proceso de la existencia y de la vida de relación. Es porque no hemos pensado acerca de ello ni lo hemos observado, que no nos damos cuenta de eso. Evaluamos de cierta manera todas las formas externas de la simplicidad, tales como pocas posesiones, pero eso no es simplicidad. La simplicidad no ha de hallarse. La simplicidad no es cosa a escoger entre lo esencial y lo no esencial. Ella surge tan sólo cuando no hay "yo", cuando la mente no está atrapada en especulaciones, en conclusiones, en creencias, en ideaciones. Sólo una mente así, libre, puede hallar la verdad. Sólo una mente así puede recibir aquello que es inconmensurable, que no puede nombrarse; y eso es la simplicidad.


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto: Re: La belleza de lo horrendo
NotaPublicado: 10 Oct 2016, 01:48 
Desconectado
Avatar de Usuario

Registrado: 13 Nov 2010, 23:36
Mensajes: 1378
Peisithanatos escribió:
Creo que tiene que ver todo este tema con la 'simplicidad'., veamos lo que no es la simplicidad y No digan: "Eso es la negación"; o "Díganos algo positivo. Esa es una reacción que acusa falta de madurez, de reflexión. La gente que eso dice son explotadores; porque ellos tienen algo para daros, que vosotros deseáis y por medio de lo cual os explotan. Nada de eso hacemos nosotros. Estamos tratando de descubrir la verdad acerca de la simplicidad. Por lo tanto debéis descartar, dejar las ideas de lado, y observar. El hombre que posee mucho, teme la revolución, interior y exteriormente..


No veo que tienen en común la simplicidad con el tema que estoy tratando.

Peisithanatos escribió:
Averigüemos lo que la simplicidad no es. Una mente complicada no es simple, ¿verdad? Una mente sagaz no es sencilla; una mente que tiene un fin en vista, para el cual trabaja, una recompensa, un castigo, no es una mente simple. ¿Lo es, acaso? Una mente cargada de conocimientos no es una mente simple; una mente inhibida por creencias, no es una mente simple, ¿verdad? Una mente que se ha identificado con algo más grande, y se esfuerza por mantener esa identidad, no es una mente simple, ¿no es cierto? Pero nosotros creemos que es vida sencilla el tener un taparrabo o dos; deseamos la expresión externa de simplicidad, y eso nos engaña fácilmente. Por eso es que el hombre muy rico rinde culto al hombre que ha renunciado..


Tu crees que eres complejo y el resto somos simples.
Yo no conozco ninguna persona simple.

Peisithanatos escribió:
¿Qué es la simplicidad? ¿Puede la simplicidad ser el abandono de lo no esencial y la búsqueda de lo esencial ‑lo cual significa un proceso de opción, de escoger? ¿No significa ello escoger, preferir ‑optar por lo esencial y descartar lo no esencial? ¿Qué es el proceso de optar? ¿Qué es la entidad que escoge? Es la mente, ¿verdad? No importa qué nombre le deis. Vosotros decís "escogeré esto, lo esencial". ¿Cómo sabéis qué es lo esencial? O tenéis una pauta de lo que otras personas han dicho, o vuestra propia experiencia dice que eso es lo esencial. ¿Podéis confiar en vuestra experiencia? Porque, cuando escogéis, cuando optáis, vuestra opción se basa en el deseo; lo que llamáis "esencial" es lo que os brinda satisfacción. Así, pues, habéis vuelto nuevamente al mismo proceso, ¿no es cierto? ¿Puede una mente confusa escoger, optar? Si lo hace, la opción habrá también de ser confusa..

Por el querer se sabe lo que deseas. Se sabe cual es la esencia por repetición o redundancia.
Creo que el único confundido aquí eres tu. Si tienes Yo hay certeza absoluta.

Peisithanatos escribió:
La opción entre lo esencial y lo no esencial, por lo tanto, no es sencillez. Es un conflicto. Una mente en conflicto, en estado de confusión, nunca puede ser simple. De suerte que cuando descartéis, cuando veáis todas las cosas falsas y los ardides de la mente, cuando observéis eso, lo consideréis y lo percibáis, entonces sabréis qué es la simplicidad. Una mente atada por la creencia no es jamás una mente simple. Una mente mutilada por el conocimiento, no es simple. Una mente distraída por la idea de Dios, por las mujeres, por la música, no es una mente simple. Una mente atrapada en la rutina de la oficina, de los ritos, de las oraciones, una mente así no es simple; simplicidad es la acción que no es resultado de una idea. Pero eso es una cosa muy rara; eso significa creatividad. Mientras no haya creación, somos centros de maldad, daño, miserias y destrucción. La simplicidad no es cosa que se puede buscar y experimentar. La simplicidad llega como se abre una flor, en el momento justo en que cada cual comprende todo el proceso de la existencia y de la vida de relación. Es porque no hemos pensado acerca de ello ni lo hemos observado, que no nos damos cuenta de eso. Evaluamos de cierta manera todas las formas externas de la simplicidad, tales como pocas posesiones, pero eso no es simplicidad. La simplicidad no ha de hallarse. La simplicidad no es cosa a escoger entre lo esencial y lo no esencial. Ella surge tan sólo cuando no hay "yo", cuando la mente no está atrapada en especulaciones, en conclusiones, en creencias, en ideaciones. Sólo una mente así, libre, puede hallar la verdad. Sólo una mente así puede recibir aquello que es inconmensurable, que no puede nombrarse; y eso es la simplicidad.

Ya te lo he dicho, la creatividad nace del Yo.
Una mente en la nada solo podría pensar "nada", "mente". Si nos desacemos del yo la creatividad se vuelve nula. Socialmente, artísticamente, filosóficamente, el ser humano por imitación (mimesis) descubre su modelo de vida, lo hace suyo y se crea a partir de él.

-----------------------------

Volviendo al trapo:
- Matar no es un acto condenable, puedes matar a un ser vivo que sufre, a una cucaracha...
- La guerra no es un acto condenable, por ejemplo la guerra contra el nacismo.

No es que todo sea relativo, sino que la belleza reside en el porte.

_________________
"Atrevete a SOÑAR."


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto: Re: La belleza de lo horrendo
NotaPublicado: 10 Oct 2016, 02:32 
Desconectado

Registrado: 05 Mar 2013, 14:43
Mensajes: 8196
Peisithanatos, cuando no hay yo, somos el dharma mismo, dicen algunos.

Pero.. esos que han dicho eso, no hicieron mas que dedicar su vida a repetir las mismas frases millones de veces. Es decir, vivían en automático ya, misma rutina siempre.

Porque para realmente actuar bien sin haberse llenado de conocimientos y por lo tanto sin haberse vuelto complejo, es imposible.


Solo la mente compleja una vez logrado la complejidad de reconocer lo bueno o malo en cierta situación, que luego unifica ese conocimiento con la acción (por lo que tuvo que comprender como funcionan nuestras reacciones y haber hecho neuroplasticidad en su cerebro) volviendose simple nuevamente, es ser el dharma, es la verdadera simpleza.


No simpleza ignorante, sino simpleza inteligente.


Pero todo esto lo digo desde lo que yo considero BIEN, claro está. Porque si para vos era MEJOR vivir como monos simples, por ejemplo, entonces a los que acuso de ser de vivir con "simpleza ignorante" serían tal vez SI la simpleza verdadera, porque para vos NO sería un BIEN el ser un médico por ejemplo entonces no tenés la necesidad de pasar por esa complejidad que provoca el conocimiento de ser médico.


No se si me entendés, pero mientras lo leas ya está.

Ahora, por curiosidad, te pregunto, que es el Bien y el Mal? hmmm.. xD


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto: Re: La belleza de lo horrendo
NotaPublicado: 10 Oct 2016, 16:15 
Desconectado
Avatar de Usuario

Registrado: 13 Nov 2010, 23:36
Mensajes: 1378
Insisto que todos somos muy, muy, muy complejos.

_________________
"Atrevete a SOÑAR."


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto: Re: La belleza de lo horrendo
NotaPublicado: 10 Oct 2016, 23:59 
Desconectado
Avatar de Usuario

Registrado: 10 Jun 2011, 21:52
Mensajes: 3969
Meta-Barón escribió:
Insisto que todos somos muy, muy, muy complejos.


Yo no.


Edu escribió:
que es el Bien y el Mal?


Bien es la creación de valor, mal la destrucción. Ahora te pregunto yo a ti, ¿cómo saber cuán valioso es algo?


Peisithanatos, me gusta mucho tu avatar. Sé que no eres tú, y me sigue gustando tu avatar.

_________________
Spoiler: show
Imagen


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto: Re: La belleza de lo horrendo
NotaPublicado: 11 Oct 2016, 00:06 
Desconectado

Registrado: 05 Mar 2013, 14:43
Mensajes: 8196
Alguien que me contesta, iupiiiii jajaja

Primero vamos a ver a que te referis con creación de "valor".

Sobre que el mal es la destrucción creo que hasta coincido con eso, pero vamos a ver lo del Bien.

Solo asi podremos hablar de una jerarquía en esta destrucción o creación, para saber que es "más" malo que otra cosa mala, por ejemplo.


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto: Re: La belleza de lo horrendo
NotaPublicado: 11 Oct 2016, 02:35 
Desconectado
Avatar de Usuario

Registrado: 16 Dic 2014, 00:09
Mensajes: 66
Ubicación: tu mundo
Rango personalizado: Chtónico
Citar:
Peisithanatos escribió:
Averigüemos lo que la simplicidad no es. Una mente complicada no es simple, ¿verdad? Una mente sagaz no es sencilla; una mente que tiene un fin en vista, para el cual trabaja, una recompensa, un castigo, no es una mente simple. ¿Lo es, acaso? Una mente cargada de conocimientos no es una mente simple; una mente inhibida por creencias, no es una mente simple, ¿verdad? Una mente que se ha identificado con algo más grande, y se esfuerza por mantener esa identidad, no es una mente simple, ¿no es cierto? Pero nosotros creemos que es vida sencilla el tener un taparrabo o dos; deseamos la expresión externa de simplicidad, y eso nos engaña fácilmente. Por eso es que el hombre muy rico rinde culto al hombre que ha renunciado..


Tu crees que eres complejo y el resto somos simples.
Yo no conozco ninguna persona simple.

Eso crees que yo creo, por lo tanto el que cree eres tú :)

Citar:
Peisithanatos escribió:
¿Qué es la simplicidad? ¿Puede la simplicidad ser el abandono de lo no esencial y la búsqueda de lo esencial ‑lo cual significa un proceso de opción, de escoger? ¿No significa ello escoger, preferir ‑optar por lo esencial y descartar lo no esencial? ¿Qué es el proceso de optar? ¿Qué es la entidad que escoge? Es la mente, ¿verdad? No importa qué nombre le deis. Vosotros decís "escogeré esto, lo esencial". ¿Cómo sabéis qué es lo esencial? O tenéis una pauta de lo que otras personas han dicho, o vuestra propia experiencia dice que eso es lo esencial. ¿Podéis confiar en vuestra experiencia? Porque, cuando escogéis, cuando optáis, vuestra opción se basa en el deseo; lo que llamáis "esencial" es lo que os brinda satisfacción. Así, pues, habéis vuelto nuevamente al mismo proceso, ¿no es cierto? ¿Puede una mente confusa escoger, optar? Si lo hace, la opción habrá también de ser confusa..

Por el querer se sabe lo que deseas. Se sabe cual es la esencia por repetición o redundancia.
Creo que el único confundido aquí eres tu. Si tienes Yo hay certeza absoluta.

Exacto, esa certeza absoluta es la ilusión, es la fragmentación, ahí sólo hallamos extensiones unos de otros, no creatividad alguna.

Peisithanatos escribió:
La opción entre lo esencial y lo no esencial, por lo tanto, no es sencillez. Es un conflicto. Una mente en conflicto, en estado de confusión, nunca puede ser simple. De suerte que cuando descartéis, cuando veáis todas las cosas falsas y los ardides de la mente, cuando observéis eso, lo consideréis y lo percibáis, entonces sabréis qué es la simplicidad. Una mente atada por la creencia no es jamás una mente simple. Una mente mutilada por el conocimiento, no es simple. Una mente distraída por la idea de Dios, por las mujeres, por la música, no es una mente simple. Una mente atrapada en la rutina de la oficina, de los ritos, de las oraciones, una mente así no es simple; simplicidad es la acción que no es resultado de una idea. Pero eso es una cosa muy rara; eso significa creatividad. Mientras no haya creación, somos centros de maldad, daño, miserias y destrucción. La simplicidad no es cosa que se puede buscar y experimentar. La simplicidad llega como se abre una flor, en el momento justo en que cada cual comprende todo el proceso de la existencia y de la vida de relación. Es porque no hemos pensado acerca de ello ni lo hemos observado, que no nos damos cuenta de eso. Evaluamos de cierta manera todas las formas externas de la simplicidad, tales como pocas posesiones, pero eso no es simplicidad. La simplicidad no ha de hallarse. La simplicidad no es cosa a escoger entre lo esencial y lo no esencial. Ella surge tan sólo cuando no hay "yo", cuando la mente no está atrapada en especulaciones, en conclusiones, en creencias, en ideaciones. Sólo una mente así, libre, puede hallar la verdad. Sólo una mente así puede recibir aquello que es inconmensurable, que no puede nombrarse; y eso es la simplicidad.


Citar:
Ya te lo he dicho, la creatividad nace del Yo. Una mente en la nada solo podría pensar "nada", "mente". Si nos desacemos del yo la creatividad se vuelve nula. Socialmente, artísticamente, filosóficamente, el ser humano por imitación (mimesis) descubre su modelo de vida, lo hace suyo y se crea a partir de él.

Exacto, ''una mente'' ...por eso hablo de no-mente, porque el cuerpo tiene inteligencia propia, el cerebro funciona al màximo si la mente es nula. Actuamos en la creación pura y no en la repetición predigerida o sistematizada.

¿Sabemos qué entendemos por el "yo"? Por ello entiendo la idea, el recuerdo, la conclusión, la experiencia, las diversas formas de intenciones nombrables o innominables, el constante empeño por ser o por no ser, la memoria acumulada de lo inconsciente: lo racial, el grupo, lo individual, el clan y la totalidad de tales cosas, ya sea proyectada hacia afuera en acción, o proyectada espiritualmente como virtud. El esforzarse por todo eso es el "yo". En ello se incluye la rivalidad, el deseo de ser. El proceso íntegro de todo eso es el "yo"; y realmente sabemos, cuando nos enfrentamos con ello, que es cosa maligna. Empleo la palabra "maligna" intencionalmente, porque el "yo" es causa de división, el "yo" nos encierra en nosotros mismos; sus actividades, por nobles que sean, son separativas y aisladoras. Esto lo sabemos. También sabemos que son extraordinarios los momentos en que el "yo" no está presente, en que no hay sensación de empeño, de esfuerzo, lo que ocurre cuando hay amor.

Paréceme importante comprender como la experiencia fortalece el "yo". Si somos serios, deberíamos comprender este problema de la experiencia. Ahora bien, ¿qué entendemos por experiencia? En todo momento tenemos experiencias, impresiones; y esas impresiones las interpretamos, y reaccionamos ante ellas; o actuamos de acuerdo con esas impresiones; somos calculadores, astutos, y lo demás. Hay constante influencia reciproca entre lo que se ve objetivamente y nuestra reacción ante ello, y acción recíproca entre lo consciente y los recuerdos de lo inconsciente.

Conforme a mis recuerdos, reacciono ante cualquier cosa que veo, ante cualquier cosa que siento. En este proceso de reaccionar ante lo que veo, lo que siento, lo que sé, lo que creo, la experiencia se va produciendo. ¿No es así? La reacción ante la respuesta de algo visto, es experiencia. Cuando os veo, reacciono; el nombrar esa reacción es experiencia. Si no la nombro, esa reacción no es una experiencia. Observad vuestras propias respuestas y lo que ocurre en torno vuestro. No hay experiencia a menos que al mismo tiempo se desarrolle un proceso de nombrar. Si no os reconozco, ¿cómo puedo tener la experiencia de veros? Ello suena sencillo y correcto. ¿No es un hecho? Esto es, si no reacciono ante vosotros según mis recuerdos, según mi condicionamiento, según mis prejuicios, ¿cómo puedo saber que he tenido una experiencia?

Está luego la proyección de diversos deseos. Deseo estar protegido, tener seguridad interior; o deseo tener un Maestro, un guía espiritual, un instructor, un Dios; y experimento aquello que he proyectado. Es decir, he proyectado un deseo que ha tomado una forma, al cual le he dado un nombre; ante eso reacciono. Es mi proyección. Es mi nominación. Ese deseo que me brinda una experiencia, me hace decir: "he experimentado", "me he encontrado con el Maestro", o bien "no he encontrado al Maestro". Ya conocéis todo el proceso de nombrar una experiencia. El deseo es lo que llamáis "una experiencia". ¿No es cierto?

Cuando deseo el silencio de la mente, ¿qué es lo que ocurre?, ¿qué sucede? Veo la importancia de tener una mente silenciosa, una mente quieta, por diversas razones: porque eso lo han dicho los Upanishads, las escrituras religiosas, los santos; y, ocasionalmente, yo mismo siento lo bueno que es estar tranquilo, pues mi mente parlotea demasiado todo el día. Por momentos siento lo bello, lo agradable que es tener una mente apacible, una mente silenciosa. El deseo es experimentar el silencio. Yo deseo tener una mente silenciosa, y entonces pregunto "¿cómo lograrla?" Conozco lo que este o aquel libro dice acerca de la meditación y las diversas formas de disciplina. Así por la disciplina busco experimentar el silencio. El "yo", por eso, se instala en la experiencia del silencio.

Quiero comprender qué es la Verdad; ese es mi deseo, mi anhelo. Luego está mi proyección de lo que considero a que es la verdad, porque he leído mucho al respecto, he oído hablar de ella a mucha gente; las escrituras religiosas la han descrito. Deseo todo eso. ¿Qué ocurre? La misma demanda, el deseo mismo, es proyectado; y experimento porque reconozco ese estado proyectado. Si no reconozco ese estado, no la llamaría "verdad . Lo reconozco y lo experimento. Esa experiencia da vigor al "sí mismo", al "yo". ¿No es así? De suerte que el "yo" se atrinchera en la experiencia. Entonces decís "yo sé", "el Maestro existe", "hay Dios" o "no hay Dios"; decís que un determinado sistema político es justo y los otros no lo son.

La experiencia, pues, está siempre fortaleciendo el "yo". Cuanto más atrincherados estáis en vuestra experiencia, tanto más se fortalece el "yo". Como resultado de esto, tenéis cierta fuerza de carácter, de conocimiento, de creencia, de lo que hacéis gala ante otras personas porque sabéis que no son tan avisados como vosotros, y porque vosotros tenéis el don de la pluma o de la palabra y sois astutos. Es porque el "yo" sigue actuando que vuestras creencias, vuestros Maestros, vuestras castas, vuestro sistema económico, son un proceso de aislamiento, y por lo tanto todo ello trae contienda. Si en vosotros hay alguna seriedad o fervor al respecto, debéis disolver este centro completamente, y no justificarlo. Es por eso que debemos comprender el proceso de la experiencia.

¿Es posible que la mente, que el "yo", no proyecte, no desee, no experimente? Vemos que todas las experiencias del "yo" son una negación, una destrucción; y, sin embargo, a las mismas les llamamos "acción positiva". ¿No es así? Eso es lo que llamamos "modo positivo de vida". Deshacer todo ese proceso es lo que llamáis negación. ¿Tenéis razón en eso? ¿Podemos nosotros ‑vosotros y yo como individuos- ir a la raíz de ello y comprender el proceso del "yo"? Ahora bien, ¿qué es lo que produce la disolución del "yo"? Grupos religiosos y otros han propuesto la identificación. ¿No es cierto? "Identificaos con algo más grande, y el ‘yo’ desaparece"; eso es lo que ellos dicen. Sin duda, la identificación sigue siendo el proceso del "yo"; lo más grande es simplemente la proyección del "yo", que yo experimento y que por tanto fortalece el "yo".

Todas las diversas formas de disciplina, creencias y conocimiento, sólo fortalecen el "yo". ¿Podemos encontrar un elemento que disolverá el "yo"? ¿O es esa una pregunta impropia? Eso es lo que en el fondo queremos. Queremos encontrar algo que disuelva el "yo". ¿No es cierto? Creemos que hay diversas formas de hallar eso: identificación, creencias, y lo demás. Pero todas ellas están al mismo nivel, una no es superior a la otra, porque todas ellas son igualmente poderosas para fortalecer el "sí mismo", el "yo". Veo ahora el "yo" dondequiera funcione, y veo sus fuerzas y energía destructivas. Sea cual fuere el nombre que le deis, él es una fuerza aisladora, destructiva; y deseo hallar una manera de disolverlo. Debéis haberos dicho esto a vosotros mismos: "veo que el ‘yo’ funciona todo el tiempo, y que siempre trae ansiedad, miedo, frustración, desesperación, desdicha, no sólo a mí mismo sino a cuantos me rodean; ¿es posible que ese ‘yo’ sea disuelto, no parcial sino completamente?" ¿Podemos ir hasta la raíz de él y destruirlo? Ese es el único modo de actuar ¿no es así? No deseo ser parcialmente inteligente sino inteligente de un modo integral. La mayoría de nosotros somos inteligentes por capas; vosotros probablemente en un sentido, y yo en algún otro. Algunos de vosotros sois inteligentes en vuestros negocios, otros en vuestro trabajo de oficina, y lo demás. La gente es inteligente de diferentes maneras; pero no lo somos integralmente. Ser integralmente inteligente significa ser sin "yo". ¿Es ello posible?

¿Es posible que el "yo" esté completamente ausente ahora? Sabéis que sí es posible. ¿Cuáles son los ingredientes, los requisitos necesarios? ¿Cuál es el elemento que produce eso? ¿Puedo encontrarlo? Cuando hago la pregunta "¿puedo encontrarlo?", estoy sin duda convencido de que ello es posible. Ya he creado una experiencia en la que el "yo" va a ser fortalecido. ¿No es así? La comprensión del "yo" requiere gran dosis de inteligencia, gran dosis de desvelo, de vigilancia, incesante observación, para que él no se escabulla. Yo, que soy muy serio, quiero disolver el "yo". Cuando digo eso, sé que es posible disolver el "yo". En el momento en que digo "quiero disolver esto", en ello existe aún la experiencia del "yo", y así el "yo" se fortalece. ¿Cómo será posible, pues, que el "yo" no experimente? Uno puede ver que la acción creadora no es en absoluto la experiencia del "yo". Hay creación cuando el "yo" no está presente; porque la creación no es intelectual, no es de la mente, no es autoproyectada, es algo que está más allá de toda experiencia, como lo sabemos. ¿Es posible que la mente esté del todo quieta, en un estado de no reconocimiento, es decir, de no experiencia; que se halle en un estado en el que la creación pueda ocurrir, lo que significa que el "yo" no está ahí, que el "yo" está ausente? El problema es ése. ¿No es cierto? Cualquier movimiento de la mente, positivo o negativo, es una experiencia que realmente fortalece el "yo". ¿Es posible para la mente no reconocer? Eso puede ocurrir tan sólo cuando hay completo silencio, mas no el silencio que es una experiencia del "yo" y que por lo tanto lo fortalece.

¿Hay una entidad aparte del "yo", que mire al "yo", y lo disuelva? ¿Existe una entidad espiritual que desaloje al "yo" y lo destruya, que haga caso omiso de él? Creemos que la hay. ¿No es así? La mayoría de las personas religiosas cree que existe tal elemento. El materialista dice "es imposible que el ‘yo’ sea destruido; sólo puede ser condicionado y restringido ‑en lo político, en lo económico y en lo social-; podemos sujetarlo firmemente dentro de cierto molde y podemos dominarlo; y por lo tanto se puede hacer que lleve una vida elevada, una vida moral y que no se ocupe en otra cosa que en seguir la norma social y funcionar como simple máquina". Eso lo sabemos. Hay otras personas, las llamadas "religiosas" ‑no son realmente religiosas, aunque así las llamemos- que dicen: "Fundamentalmente, tal elemento existe. Si podemos ponernos en contacto con el, él disolverá el ‘yo’".

¿Existe tal elemento para disolver el "yo"? Ved, por favor, lo que estamos haciendo. Sólo estamos arrinconando forzadamente al "yo". Si permitís que se os arrincone forzadamente, veréis lo que habrá de ocurrir. Desearíamos que hubiese un elemento atemporal que no pertenezca al "yo", y que ‑así lo esperamos- venga para interceder y destruir el "yo", y al que llamamos Dios. Ahora bien, ¿hay cosa tal que la mente pueda concebir? Podrá o no haberla; no se trata de eso. Cuando la mente busca un estado atemporal y espiritual que entrará en acción para destruir el "yo", ¿no es esa otra forma de experiencia que fortalece el "yo"? Cuando creéis, ¿no es eso lo que realmente ocurre? Cuando creéis que existe la verdad, Dios, un estado atemporal, la inmortalidad, ¿no es ese el proceso de fortalecimiento del "yo"? El "yo" ha proyectado esa cosa que, según sentís y creéis, vendrá a destruir el "yo". Habiendo, pues, proyectado esa idea de continuación en un estado atemporal como entidad espiritual, tenéis experiencia; y tal experiencia no hará sino fortalecer el "yo". ¿Qué habréis hecho por lo tanto? No habréis destruido realmente el "yo" sino que le habréis dado un nombre diferente, una cualidad diferente; el "yo" seguirá estando así, porque la habréis experimentado. De suerte que nuestra acción, desde el comienzo hasta el fin, es la misma acción; sólo que nosotros creemos que ella evoluciona, crece, se vuelve más y más bella; pero, si lo observáis, interiormente, es la misma acción que prosigue, el mismo "yo" que funciona en diferentes niveles con diferentes rótulos, con diferentes nombres.

Cuando veis todo el proceso, las astutas y extraordinarias invenciones del "yo", su inteligencia, cómo se encubre mediante la identificación, mediante la virtud, mediante la experiencia, mediante la creencia, mediante el conocimiento; cuando veis que os estáis moviendo en un circulo, en una jaula que él mismo fabrica, ¿qué sucede? Cuando os dais cuenta de ello, cuando tenéis pleno conocimiento de ello, ¿no estáis entonces extraordinariamente quietos? Y no por compulsión, ni mediante recompensa alguna, ni por ningún temor. Cuando reconocéis que todo movimiento de la mente es tan sólo una forma de fortalecimiento del "yo", cuando observáis eso y lo veis, cuando os dais completamente cuenta de eso en la acción, cuando llegáis a ese punto ‑no de un modo ideológico, verbal; ni por experiencia proyectada, sino cuando estáis realmente en ese estado-, entonces veréis que, estando la mente del todo quieta, ella no tiene el poder de crear. Cualquier cosa creada por la mente, lo es en un circulo, dentro del ámbito del "yo". Cuando la mente es no creadora, hay creación, lo cual no es un proceso reconocible.

La realidad, la verdad, no ha de ser reconocida. Para que la verdad advenga, la creencia, el conocimiento, la experiencia, el perseguir la virtud ‑todo eso debe desaparecer. La persona virtuosa que tiene conciencia de perseguir la virtud, jamás podrá encontrar la realidad. Podrá ser una persona muy decente; eso es enteramente diferente del hombre que vive la verdad, del hombre que comprende. En el hombre que vive la verdad, la verdad se ha manifestado. Un hombre virtuoso es un hombre justo, y un hombre justo jamás podrá comprender qué es la verdad; porque la virtud, para él, es el encubrimiento del "yo", el fortalecimiento del "yo", porque él persigue la virtud. Cuando él dice "debo ser sin codicia", el estado de no codicia que él experimenta fortalece el "yo". Es por eso que es tan importante ser pobre, no sólo en las cosas del mundo sino también en creencia y en conocimiento. Un hombre rico en bienes materiales, o un hombre rico en conocimientos y en creencias, jamás conocerá otra cosa que la oscuridad, y será el centro de todo daño y miseria. Mas si vosotros y yo, como individuos, podemos ver todo este funcionamiento del "yo", entonces sabremos qué es el amor. Os aseguro que esa es la única reforma que pueda posiblemente cambiar el mundo. El amor no es del "yo". El "yo" no puede reconocer el amor. Decís "yo amo"; pero entonces, en el decirlo y en la experiencia misma de ello, no hay amor. Mas cuando conocéis el amor, no hay "yo". Cuando hay amor, no hay "yo".


¿''Mente nula''?

¿Qué es actualmente nuestra acción? ¿Qué entendemos por acción? Hacer algo, ser, hacer; nuestra acción se basa en la idea, ¿verdad? Eso es todo lo que sabemos; tenemos ideas, ideales, promesas, diversas fórmulas acerca de lo que somos y lo que no somos. Esta es la base de nuestra acción: recompensa en el futuro o temor al castigo. Eso lo sabemos, ¿no es cierto? Tal actividad es aisladora, nos encierra en nosotros mismos. Tenéis una idea de la virtud, y de acuerdo con esa idea vivís, es decir, actuáis en la relación. En otros términos, para vosotros la relación colectiva o individual es acción hacia un ideal, hacia la virtud, hacia el propio logro, colectivo o individual, y lo demás.

Cuando mi acción se basa en un ideal ‑que es idea- esa idea plasma mi acción, guía mi acción; ideas tales como "debo ser valiente", "debo seguir el ejemplo", "debo ser caritativo", "debo tener conciencia social", y lo demás. Todos decimos "hay un ejemplo de virtud que debo seguir", lo cual una vez más significa "debo vivir de acuerdo con eso". La acción, pues, se basa en esa idea. De suerte que entre acción e idea hay un intervalo, un proceso de tiempo, una separación. Eso es así, ¿verdad? Es decir, "no soy caritativo, no soy amoroso, no hay clemencia en mi corazón; pero, en mi sentir, debo ser caritativo". Hay un intervalo entre lo que yo soy y lo que yo debiera ser, y todo el tiempo tratamos de tender un puente entre lo que yo soy y lo que debiera ser. Esa es nuestra actividad, ¿no es cierto?

Ahora bien, ¿que acontecería si la idea no existiese? De golpe habríais suprimido el intervalo, la separación, ¿no es así? Serías lo que sois. Decís "soy feo, debo volverme bello"; ¿qué habré de hacer?, lo cual es acción basada en una idea. Decís "no soy compasivo, debo llegar a serlo". Introducís, pues, la idea, separada de la acción. Por lo tanto nunca hay verdadera acción de lo que sois, y sí acción basada en el ideal de lo que seréis. El hombre estúpido dice siempre que habrá de volverse inteligente. Se sienta y trabaja, lucha por "llegar a ser"; nunca se detiene, nunca dice "soy estúpido". Así, pues, su acción basada en una idea no es acción en absoluto.

La acción significa hacer, moverse. Pero cuando tenéis ideas, sólo actúa la ideación, el proceso de pensamiento con relación a la acción. ¿Y qué sucedería si no hay idea? Vosotros sois lo que sois. Sois faltos de benevolencia, sois inclementes, sois crueles, estúpidos, irreflexivos, ¿podéis quedaros con eso? Si lo hacéis, ved entonces qué acontece. Cuando reconozco que no soy caritativo, que soy estúpido, ¿qué ocurre al darme cuenta de que ello es así? ¿Acaso no hay caridad, no hay inteligencia, cuando yo reconozco por completo la falta de caridad, no verbalmente, ni artificialmente, cuando me doy cuenta de que no soy caritativo y no soy afectuoso? ¿En ese mismo hecho, de ver "lo que soy", no hay acaso amor? ¿No me vuelvo instantáneamente caritativo? Si yo veo la necesidad de estar limpio, es muy sencillo: voy y me lavo. Pero si es un ideal, eso de que yo debiera ser limpio, ¿qué ocurre entonces? Pues que entonces la limpieza es muy superficial, o se pospone.

La acción basada en ideas es muy superficial. Ella no es en absoluto verdadera acción sino mera ideación, es tan sólo un proceso de pensamiento que prosigue.

Mas la acción que transforma a los seres humanos, que trae regeneración, redención, transformación ‑llamadla como os plazca-, tal acción no se basa en ideas. Es acción con prescindencia de lo que le sigue, sea recompensa o castigo. Tal acción es atemporal, porque la mente no interviene en ella; y la mente es proceso de tiempo, proceso de cálculo, proceso de división, proceso de aislamiento.

Esta cuestión no se resuelve tan fácilmente. La mayoría de vosotros hace preguntas y espera por respuesta "sí" o "no". Es fácil hacer preguntas como "¿qué quiere usted decir?", y luego sentarse a oírme explicar. Pero mucho más arduo es descubrir la respuesta vosotros mismos, penetrar tan profunda y claramente en el problema, tan sin corrupción, que el problema cese. Y eso puede acontecer tan sólo cuando la mente está realmente silenciosa frente al problema. El problema es tan hermoso como una puesta de sol, si amáis el problema. Si sois antagonistas del problema, jamás comprenderéis. La mayoría de nosotros somos antagonistas porque estamos asustados del resultado, de lo que puede ocurrir si proseguimos, de suerte que perdemos la significación y alcance del problema.


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto: Re: La belleza de lo horrendo
NotaPublicado: 11 Oct 2016, 05:48 
Desconectado

Registrado: 05 Mar 2013, 14:43
Mensajes: 8196
Y no contestarás xDD


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
Mostrar mensajes previos:  Ordenar por  
Nuevo tema Responder al tema  [ 9 mensajes ] 

Todos los horarios son UTC + 1 hora [ DST ]


¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado


No puede abrir nuevos temas en este Foro
No puede responder a temas en este Foro
No puede editar sus mensajes en este Foro
No puede borrar sus mensajes en este Foro

Buscar:
Saltar a:  
Powered by phpBB © 2000, 2002, 2005, 2007 phpBB Group
Traducción al español por Huan Manwë para phpbb-es.com
phpBB SEO