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NotaPublicado: 05 Abr 2020, 23:43 
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Ubicación: Monforte de Lemos, Galicia.
Rango personalizado: Filósofo revolucionario desde la tradición metafísica clásica, oriental y occidental.
El lado oscuro de la felicidad.


(Transcripción efectuada por Alexandre Xavier Casanova Domingo).


Locutor:
Radio Benavente, noventa punto cinco FM.

Locutora Esther Martín:
Llevan títulos como "Los ochenta y ocho peldaños del éxito", "La solución al estrés", "Los cinco pasos para eliminar tu estrés", "La enzima prodigiosa", "Una forma de vida sin enfermar", "Coaching personal hecho simple", "Los siete consejos definitivos", "El giro radical", "Los siete detonantes para reactivar tu vida", "Actitud de vencedor", "La clave del éxito personal", "Treinta dias: cambia de hábitos, cambia de vida" y mi favorito, ya se lo he dicho al principio, "El código de curación: seis minutos para sanar la fuente de cualquier problema de salud, éxito y relaciones personales"; que además llegó a ser un best seller internacional. Vamos a hablar de los libros de autoayuda con Eparquio Delgado, que es licenciado en sicología por la universidad de La Laguna y máster en sicología clínica y de salud. Ha trabajado como educador, como sicólogo, coordinador de proyectos de intervención social y desde dos mil ocho es sicólogo y director del centro sicológico Rayuela. Hace no demasiado tiempo ha publicado un libro que lleva por título "Los libros de autoayuda, ¡vaya timo!"; y sobre su publicación y estos libros queríamos hablar con él. Eparquio, buenos dias.

Eparquio Delgado:
Buenos dias, Esther.

Esther Martín:
¿Qué son los libros de autoayuda, además de ser unos libros en cuya portada uno considera que si no es feliz, si no tiene éxito, si no es alto, rubio, con los ojos azules, es que es un fracasado porque quiere?

Eparquio Delgado:
Bueno, hay quien considera que uno es un fracasado si no consigue eso, ¿no? Los libros de autoayuda son un género, un subgénero, ¿no?, de publicación que va dirigido fundamentalmente a enseñarnos cómo mejorar nuestro bienestar o conseguir el éxito, la salud por nosotros mismos. Son una especie de caja de herramientas del háztelo tú mismo y, además, pues nos ofrecen todo tipo de remedios y soluciones para todo tipo de problemas; pero bueno, su característica principal es que uno pues, a través de las reflexiones del libro, a través de poner en práctica lo que el libro le dice que tiene que hacer... se supone que uno pues puede conseguir prácticamente cualquier cosa.

Esther Martín:
¿Y por qué consideras que son un timo?

Eparquio Delgado:
Bueno; yo considero que son un timo porque, para que algo pueda venderse como eficaz para algo, así como que sirve para conseguir algo, primero hay que demostrarlo. Por ejemplo, imagina que vas a comprar una llave inglesa y cuando vas a apretar tuercas pues la llave no te sirve, porque se parte, o porque es flexible o de goma o algo así. Entonces podríamos decir: oye, pues me siento estafado; me han dicho que esta llave me va a servir para apretar tuercas y resulta que no me sirve. Esto es un poco lo que pasa con los libros de autoayuda, ¿no? Se nos ofrecen como las soluciones para todo, el método maravilloso, con esto es que vas a conseguir el éxito; bueno, ya decías tú un montón de títulos antes y muchísimos más, ¿no? Pero luego nadie se ha preocupado, y quien se tendría que preocupar, por supuesto, son los autores que nos ofrecen esas técnicas, o sea reflexiones en saber si eso realmente es eficaz para lo que nos plantea el libro; porque, si no, pues puede resultar que nos estén metiendo algo como eficaz cuando realmente no lo es.

Esther Martín:
Yo supongo que en muchos casos el aval que presentan los autores es el número de libros vendidos.

Eparquio Delgado:
Eso es bastante gracioso, ¿no? Porque podríamos decir que, por ejemplo, el alcohol es bueno porque se consume mucho, ¿no? Por ejemplo. O en tantas otras cosas. Eso es una cosa bastante tramposa, pero al final son técnicas de márquetin; al fin y al cabo, la industria de autoayuda, como cualquier otra industria, es un negocio. Es el negocio de vender esperanza, es el negocio de decirte que puedes ser capaz de conseguir cualquier cosa, como si la magia existiera y además casi sin esfuerzo, solamente leyéndote un libro y haciendo las cuatro cosas que el libro te diga que hagas, ¿no? Entonces, como industria que es, utiliza cualquier método de márquetin publicitario, y uno de ellos es decir: pues, más de cien mil libros vendidos. Bueno, pero es que el que se vendan más de cien mil libros no significa que el libro sea eficaz, ¿no? Muchos más se vendieron de El Código Da Vinci y no quiere decir que leer El Código Da Vinci sirva para superar una depresión o conseguir el éxito en la vida o alcanzar la clarividencia o algo así.

Esther Martín:
Yo... una de las cosas que más me sorprenden, antes hablabas de los cómodos plazos que es...casi me parecen cabalísticos todos, porque "Ochenta y ocho escaleras", "Veintiocho días"... treinta... Yo supongo que veintinueve en febrero si el año era bisiesto. ¿Por qué esa obsesión por los días, por los plazos? Nos están vendiendo felicidad... ¿pero muy rápido?

Eparquio Delgado:
Claro; igual que nos gustan los artículos que dicen "Las diez claves básicas"; yo tengo uno, además, escrito en el blog, ¿no? que es uno de los que más han funcionado, que es "Diez claves básicas para elegir a un buen sicólogo", que en su día pues... yo voy a hacer uno de estos decálogos, ¿no? y resulta que han funcionado; es decir, parece que (no se sabe muy bien por qué) nos gusta que... poder decir: bueno, sé que voy a leer diez cosas concretas o voy a necesitar veinte días o este tipo de cosas, ¿no? también hemos visto programas como "Veintiún días" con no sé quién, ¿no? y, y parece que, que de alguna forma (yo no sé exactamente por qué) pero nos gusta tener una medida exacta y quizá, quizá, tenga que ver con... conque digo: bueno, pues sé que voy a tardar este tiempo, me da cierta sensación de control; ¿no? No es: voy a empezar con el libro y a lo mejor voy a tener que estar diez años leyéndome el libro y aplicando lo que me dice para conseguir el éxito; no, no, el éxito lo vas a conseguir en... en... en... en el tiempo equis, ¿no? Había además un libro, uno de éstos de autoayuda, si no recuerdo mal, que se llamaba "Cómo ligarte a cualquiera en noventa minutos" o algo así, ¿no? y es que encima, además, es como quién no quiere eso.

Esther Martín:
Ya, ya... parece, desde luego... uno se ve casi obligado a comprar uno de estos libros diciendo a ver, sí, yo creo que tengo problemas... otra cosa, a ver si creo que tengo problemas, que ni siquiera sé si tengo problemas o si yo lo que deseo es llegar a esto que me están vendiendo que tampoco sé si es mi idea de felicidad.

Eparquio Delgado:
Ése es un tema muy interesante también... eh... una cosa sería plantear, pues, una solución para un problema existente, ¿no? Por ejemplo, pues, estoy desempleado y ya tengo un problema, evidentemente; pues necesito saber cómo salir del desempleo, ¿no? Entonces siempre hay libros y "coachs" y ahora hay de todo, ¿no? Pues se supone que, que si estás desempleado pues es porque eres tonto, o porque... porque... no sabes hacer un curriculum bien y moverte bien y venderte bien y no sé qué... y te hacen un punto con que el desempleo es culpa tuya, ¿no? Pero bueno, imagina que encontramos un... un libro que nos dice, pues cómo salir del, del desempleo; bueno, eso podría ser una posible solución para un problema real, pero es que muchas veces ni siquiera estamos hablando de problemas reales, sino que nos están creando problemas. Por ejemplo, ahora se supone que todos tenemos que aspirar al desarrollo personal; es decir, que no bastaba con estar bien, no bastaba con estar satisfecho con la vida que uno lleva, no basta con, con, con, pues con tener un trabajo que a uno pues le gusta, con un sueldo digno, con, con unas relaciones... como uno quiera vivir, ¿no? Sino que, ahora, además, tienes un problema sí no te desarrollas, ¿no? o si no mejoras tu fortaleza. Y dices, ¿pero eso qué es? Me parece un poco la imagen ésa que utilizaban de unas marcas, que no eres "cool" si no llevas el último teléfono móvil o si no llevas la ropa de no sé que marca, ¿no? Todo igual, ¿no? Es decir: de repente yo estaba bien, pero ahora hay un gurú, un autor de éstos, me ha venido a explicar que yo no estoy del todo bien, que todavia tengo que seguir mejorando, a mejor, a mejor, en una carrera que no acaba nunca, ¿no?. Y realmente desoír la industria de la autoayuda, ¿no? Hay autores que publican un libro por año. Y uno dice: joder, si el libro del año pasado era el bueno, ¿por qué publicas otro el mes siguiente? Claro, pero es que de eso se trata, ¿no? de vender libros.

Esther Martín:
Al final es una industria lo que hay detrás.

Eparquio Delgado:
Al final es una industria, por supuesto. Al final es una industria... como todo; como todo. Es decir, no nos engañemos, o sea, hay industrias que tienen fama de ser malas malísimas y que han cometido muchos abusos, ¿eh? que, que, que, que muchas veces la fama es merecida, ¿no? como le ha pasado muchas veces a la industria farmacéútica, a la industria de alimentación y muchas otras, ¿no? con sus lobis y todas estas cosas. Entonces, pero es que luego hay otras industrias, que también son industrias, que también son negocios que viven de venderse como víctimas de las grandes industrias, ¿no? Pasa mucho con, con ciertas terapias, como la industria de la homeopatía, por ejemplo, que se vende como una especie de víctima del sistema cuando factura millones, ¿no? y lo mismo pasa con este tipo de... de libros, ¿no? Este tipo de libros es una industria que vende mucho porque existe la idea, que ellos mismos se han dedicado durante décadas a promover, de que hay libros eficaces para tratar problemas de salud, de salud mental o para conseguir cosas que... que la gente pues que quiere conseguir o que supone que tenemos que conseguir, como el éxito económico o cosas así. Ésa es la idea básica de... de... de por qué se venden los libros desde mi punto de vista; y eso depende directamente de una industria que se lucra con... con... con la venta de esos libros.

Esther Martín:
Apuntas un tema que a mí, además me parece bastante preocupante, Eparquio. Porque una cosa es que uno compre un libro de autoayuda por curiosidad, porque realmente a mí pensar que en seis días o en seis minutos puedo resolver todos mis problemas, pues casi me suscita una cierta curiosidad saber cuál es el método para conseguirlo, porque me suele costar un poquito más arreglar pequeñas cosas. Pero, ¿qué pasa si uno realmente tiene un problema que deberia necesitar una atención personalizada y se dedica a leer este tipo de libros?

Eparquio Delgado:
Yo siempre comento, porque a veces cuando se abordan estos temas hay personas que... que, no sé a lo mejor uno no se explica bien del todo, y... y... y... y no se hace entender, ¿no? Yo creo que todo el mundo tiene derecho a hacer lo que le dé la gana en su vida y con su vida; es decir, uno tiene derecho a hacer cosas, incluso, que le perjudiquen. Yo parto de esa cuestión, porque eso pertenece al ámbito privado de las personas, ¿no?

Esther Martín:
Y lo hacemos con mucha frecuencia, por otra parte.

Eparquio Delgado:
Sí, sí, sí, vamos, eso está claro, sí; hay gente que hace deporte de riesgo, y gente que hace consumos de riesgo, etcétera, etcétera. O sea, yo parto de esa cuestión, ¿no? Entonces, partiendo de que todo el mundo tiene derecho a hacer... lo que quiera, luego está las cosas que son y las cosas que, evidentemente, no son, ¿vale? Las cosas que han demostrado algo, las cosas que no se han demostrado, etcétera, ¿no?. Y yo creo que... a nivel público se debe dar toda la información exacta y disponible sobre el tema y luego que cada persona elija. Entonces, si una persona se quiere leer un libro de autoayuda porque se siente mal, perfecto. Como si se quiere leer un libro de poesía, como si se quiere leer un libro de aventuras, ¿vale? Como si quiere irse caminando a ver al... apóstol Santiago. Es decir, todo el mundo tiene derecho a hacer lo que quiera. El problema es que si hay una industria que está difundiendo y que está vendiendo que hay ciertas prácticas que son eficaces sin demostrarlo, pues eso puede ser un problema, primero económico porque hay gente que está gastando el dinero en cosas que a lo mejor no le sirven para nada, o que no han demostrado servir para nada. Pero es que luego hay una cuestión que no solemos tener en cuenta, y es que las intervenciones, todo tipo de intervenciones, no sólo las que son médicas o farmacológicas, también pueden ser yatrogénicas; es decir, pueden provocar más problemas de lo que pretenden solucionar; por ejemplo, si una persona está en una situación, por ejemplo, de depresión e intenta, por ejemplo, salir de la depresión sin realizar ningún tipo de actividad, sino intentando cambiar sus pensamientos, pues es probable que esa persona tarde mucho más en salir de la depresión o que sienta que sus esfuerzos por salir de la depresión son absolutamente ineficaces; ¿no? Entonces, este tipo de intervención, que en principio es inocuo, pues intenta pensar en positivo, intenta cambiar tu pensamiento no veas las cosas tan negras, blablablá, este tipo de cosas puede llevar a que las personas sientan que están haciendo un esfuerzo que no sirve para nada, y eso es un gran problema. Luego está el problema de que se utilicen terapias que son eficaces, que se planteen cosas pertenecientes a terapia sicológica que son eficaces en los libros, pero que han demostrado ser eficaces cuando las realiza un sicólogo experimentado, pero no cuando una persona las practica por sí misma, ¿no? Es como si yo me compro un libro ahora para intentar arreglar mi televisión, pues a lo mejor no voy a ser capaz, por mucho que el procedimiento sea el que utiliza un técnico. Entonces, todo ese tipo de cosas que tenerlas en cuenta, porque podemos estar provocando más problemas, se pueden estar provocando más problemas, más allá del gasto económico innecesario, de lo que se intenta solucionar. Yo, como decía un tutor mío cuando hice las prácticas del psiquiátrico, el problema es que nuestros cuerpos no se ven, ¿no?

Esther Martín:
Ya. En alguno de estos libros, además, uno se encuentra con lo que parece ser una máxima: si tú no has conseguido ser rico o no has conseguido estar sano, o no has conseguido ser feliz con este libro, es porque no lo has hecho bien y no te has esforzado bastante.

Eparquio Delgado:
Ése es un negocio muy interesante, ¿no? El de si sale bien gano yo, y si sale mal pierdes tú, ¿no? Es decir, si consigues el éxito, es que el libro es una maravilla, pero si no lo consigues es que tú no lo estás haciendo bien; entonces, al final, el autor siempre se sale con la suya, ¿no? Entonces, a mí me parece un juego que es un poco tramposo, ¿no? Es decir, si decimos: oye, es que el libro a mí me ha funcionado. Que te puede funcionar, sí; es que ya por una cuestión estadística, si se han vendido cien mil ejemplares, a alguien le tendrá que funcionar. O es posible que muchas personas consigan solucionar el problema, pero no porque.. por lo que ha pasado, por lo que han leído en el libro o por lo que han puesto en práctica, sino por otro tipo de razones; porque el problema se ha solucionado solo, porque han hecho otras cosas, etcétera, ¿no? Entonces, ¿qué es lo que ocurre? Lo que ocurre es que, claro, hay un tema muy tramposo detrás de todo eso, y luego está el tema que es realmente peligroso; de que todo depende de ti. Es decir, yo soy muy partidario, y lo he comentado muchas veces también, de que hay que ayudar a las personas a hacerse responsables de sus elecciones. Entonces para eso tiene que tener toda la información necesaria; para eso muchas veces hay que cambiar preconcepciones que no son correctas, que es muchas veces lo que hacemos en terapia sicológica, ¿no? Entonces, la persona es responsable de elegir cómo afronta la realidad, pero la persona no elige la realidad. Entonces, muchas veces esa idea llevada al extremo nos hace pensar que cualquier cosa que nos ocurre es por culpa nuestra, es responsabilidad nuestra. Si estoy desempleado es culpa mía, si este proyecto que he intentado llevar adelante no ha funcionado es por culpa mía, como si uno fuera capaz de controlar todo lo que le ocurre, ¿no? En última instancia tú también tienes una connotación política, ¿no? Esa connotación política de que cada persona consigue lo que.. lo que... lo que... lo que, lo que ha luchado, ¿no? La persona cosecha lo que cultiva. Entonces, claro, en cierta manera si yo no... luego no me pongo a buscar trabajo va a ser muy difícil que consiga trabajo, por ejemplo; pero no me digan, que nadie se atreva a decirme, en serio que el... el más del treinta por ciento de desempleados que por ejemplo tenemos aquí en Canarias, es porque es que la gente no quiere trabajar o no se lo... no lo busca lo suficiente, ¿eh? porque eso me parece una inmoralidad.

Esther Martín:
Y supongo que tampoco tienen en cuenta las condiciones de partida.

Eparquio Delgado:
Claro, las condiciones de partida y las condiciones sociales, económicas de salud, de educación etcétera, de una persona en un momento determinado. Los dos, hablábamos hace unos dias por Twitter de este asunto, ¿no? En algunos casos parece, se ve que... por lo menos, en el ambiente en que yo me muevo, hay personas que, un poco, condenan el hecho de que haya otras personas que no sepan hablar inglés; como si todo el mundo tuviera que estudiar o saber hablar inglés. Entonces, yo entiendo que hay que saber hablar inglés, y, y tenemos que poner las... las... las oportunidades necesarias para que todo el mundo pueda hablar inglés y pueda estudiar inglés y pueda aprenderlo. Pero es que hay muchas personas que no tuvieron la oportunidad de estudiar inglés, porque no se estudiaba en los colegios en su día, porque no pudieron ir a clases particulares, porque no pudieron ir a academias. Entonces, quien no habla inglés no es porque no quiera hablar inglés; quien no habla inglés, en muchos casos, es porque no ha tenido las oportunidades de poder aprenderlo; entonces, no tenemos (desde mi punto de vista, ¿eh?) no tenemos el derecho de condenar a esas personas como diciendo: mira éste, que no sabe hablar inglés; ¡es que la gente, en España, no sabe hablar inglés! Oye: si la gente, en España, no sabe hablar inglés, por algo será; por algo será. Vamos a analizar cuáles son las causas, en lugar de salir con el látigo a... a... a... a... a fustigar a la gente, como si, como si todas las cosas ocurrieran por... por deseo propio, ¿no?

Esther Martín:
Se nos está acabando el tiempo, pero sí quería hacerte una pregunta que me tiene bastante preocupada últimamente. Eh... partiendo de que no tengo muy claro qué es la felicidad y qué hace feliz a todo el mundo, ni si es algo extrapolable, tengo la sensación de que estamos obligados a ser felices constantemente; entonces hay ciertos momentos, ciertos sentimientos, que rechazamos en nosotros mismos. Siempre hay que ir con muy buen rollo; y hay veces que a mí, por lo menos, el cuerpo me pide que no.

Eparquio Delgado:
Oye, me encanta la canción con la que abriste la sesión hoy, ¿eh? Me encanta la bossa nova. El tema de la felicidad es un tema sobre el bien, ¿no? Porque, mira, tú misma ahora lo comentas ¿qué es la felicidad? ¿Pero si no estoy de buen rollo, si no tengo emociones positivas? Claro, ¿qué es la felicidad? La felicidad son emociones positivas; la felicidad es sentirse bien; la felicidad es tener un objetivo y luchar por conseguirlo; la felicidad es el sentido de la vida... ¿Qué es la felicidad? El problema que tenemos al entrar en este asunto es que no hay una definición de felicidad; es decir, que no se sabe qué es la felicidad. Y éste, esa historia de que la felicidad es lo que cada uno considera que es felicidad, eso tampoco nos dice nada, porque entonces ¿cómo comparamos si una persona es más feliz o menos feliz? ¿La felicidad depende de cómo uno se sienta? Pero bueno, yo puedo ser feliz por ejemplo, ayudando a otras personas, aunque eso suponga un sacrificio para mí, o aunque a veces eso pues me lleve a tener que, no sé, en algunos casos, pasarlo mal con el sufrimiento de esas personas y cosas así. Entonces, el problema de la felicidad es que no hay una, una definición. Por lo tanto, todos esos libros, todas esas publicaciones que encontramos por ahí, todos esos artículos de, muchas veces, de los propios medios de comunicación, ¿no?... Las personas que viven en tal ciudad son más felices, o las que comen cinco piezas de fruta al día son más felices o yo qué sé; ese tipo de cosas... Primero, ¿cómo se ha demostrado, cómo se ha estudiado qué es la felicidad? Porque es que no hay una medida de la felicidad, porque es que no se sabe qué es la felicidad. Solamente con eso, ya deberíamos poner un punto de sospecha en todo lo que encontremos con el... con el... con la palabra felicidad, ¿no? Y luego está el otro asunto, el asunto del buen rollo, el asunto eh... de que todo tiene que ser positivo, de que todo... uno tiene que estar siempre sintiéndose bien, bajo la idea, incluso algo, esa idea tan terrible de que, muchas veces, hay... hay enfermedades causadas por la actitud de la persona, ¿no? En algunos casos incluso se llega a hablar del cáncer o incluso de enfermedades infecciosas, que es una cosa ya muy de locos, ¿no? Entonces, hay un problema con el buen rollo, con las buenas vibraciones y con todo esto, ¿no? Hay un gran problema, y es que está empezando, a mí me parece, este tema del buen rollo, se está empezando a convertir en una especie de dictadura. Es decir, que si uno está con mala cara porque hoy es un mal día, o porque te ha pasado algo, y tal, pues no puedes estar de mala cara; tienes que estar de buen rollo, tienes que ser feliz, tienes que ser optimista. Mira, pero es que hay veces que uno no puede ser optimista, porque las condiciones en las que uno está en esas circunstancias no le permiten ser optimista. Es decir: si a mí me hacen una prueba médica, por ejemplo una biopsia, y tengo que estar diez días esperando el resultado, oye, va a ser muy difícil que no tenga miedo, va a ser muy difícil que, que, que, que no esté inquieto, o que pueda dormir bien por las noches. Y no pasa nada. El problema es que no pasa nada. El problema es que a veces no pasa nada por sentir miedo. A veces no pasa nada por estar aburrido. A veces no pasa nada por estar enfadado. Es mejor, a veces, buscar (o por lo menos es más útil) buscar cuáles son las causas que me llevan a ese miedo, o a ese enfado, o a lo que sea, que estar haciendo un esfuerzo titánico porque me tengo que sentir bien, porque los demás me exigen que yo esté bien o porque para mí me resulta inadmisible sentirme mal, o sentir desagrado. Estamos entrando en una especie de dictadura del sentirse bien y del que todo tiene que ser positivo, y además también hay una industria de la felicidad y el buen rollo y de la frase positiva y de todo esto, que también tiene mucho que ver con la autoayuda, que también está haciendo un gran, un gran negocio con todo eso, ¿no? con la idea de que, de que nos van a ofrecer cualquier forma de sentirnos bien, de... de... desde... He visto hasta, hasta clínicas dentales hablando de felicidad, y, bueno, ya, ya todo el mundo se ha apuntado a la moda, ¿no?

Esther Martín:
Conmigo lo van a tener difícil. A mí, llevarme a mí a la clínica dental con felicidad va a ser complicado, va a ser complicado; pero, de cualquier, de cualquier forma, Eparquio, yo agradecerte muchísimo que hayas respondido a nuestra llamada; que nos hayas ayudado a saber un poquito más de esto; y recomendar a todos nuestros oyentes esa publicación, "Los libros de autoayuda, ¡vaya timo!" y sobre todo que te sigan las redes, porque hablas de esto y de muchas otras cosas y siempre de forma interesante. Muchísimas gracias.

Eparquio Delgado:
Muchas gracias a ti, Esther. Hasta la próxima.

Esther Martín:
Y, por último, yo voy a hacer algo que me hace muy feliz, y que he querido hacer siempre, toda la vida. Son la una y treinta y tres minutos en Benavente, las doce y treinta y tres en Canarias. Gracias, Eparquio.

Eparquio Delgado:
Muchas gracias, Esther.

Esther Martín:
Hasta luego.

Eparquio Delgado:
Hasta luego.

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Cordialmente, de Alexandre Xavier Casanova Domingo, correo electrónico trigrupo @ yahoo . es (trigrupo arroba yahoo punto es). La imagen del avatar gráfico es una fotografía que me identifica realmente, no retocada, tomada en septiembre del año 2017.


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Traducción al español por Huan Manwë para phpbb-es.com
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