Foro SofosAgora

Foro abierto a los intereses de sus usuarios. Debate, aprende y diviértete.
Fecha actual 20 Sep 2017, 16:29

Todos los horarios son UTC + 1 hora [ DST ]




Nuevo tema Responder al tema  [ 196 mensajes ]  Ir a página Anterior  1 ... 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20  Siguiente
Autor Mensaje
 Asunto: Re: Axiomas o principios fundamentales
NotaPublicado: 07 Sep 2017, 18:16 
Desconectado
Avatar de Usuario

Registrado: 08 Feb 2012, 00:46
Mensajes: 1232
Saludos de nuevo, Elansab.
Dices lo siguiente.

"Hola, Alexandre
Recuerda que había dicho: “Supongo que sabrás que el peso de tu cuerpo no es el mismo en la tierra como en la luna, es más, ni siquiera es el mismo en diferentes puntos de la Tierra, como sabrás que lo que mides depende del sistema de referencia desde el cual lo hagas. Vamos, supongo que conocerás la teoría de la relatividad especial de Einstein Y supongo que igualmente sabrás que cada vez se duda más de la existencia de constantes universales. Es decir, no se tiene tan claro que eso que se llaman constantes universales lo hayan sido a lo largo de la historia del Universo o que se cumplan en todas las regiones del Universo. Es decir, el que se considere que lo que llamamos constantes universales lo sean en todas las regiones del universo y a lo largo de toda la historia del mismo es simplemente una suposición. Ahora bien, si tú ya lo sabes entonces no tengo nada que decir.
Es decir, Alexandre, el saber si las constantes universales lo son o no depende de diferentes teorías y concepciones filosóficas. Tú ya das por sentado que las cosas son así y que así tienen que ser pues poco más tengo yo que añadir. Así, por ejemplo nos dices: “. Por ejemplo, de la definición original, la decimomillonésima (1/10.000.000) parte del meridiano terrestre, se pasó a 1.650.763'73 veces la longitud de onda en el vacío de la radiación naranja del átomo del criptón 86”. Sí, sí, de acuerdo, pero es que esa longitud de onda en el vacío vale lo que vale en función de unas contantes universales pero sin esas constantes universales no lo son entonces todo tu discurso cae por tierra. Por tanto, Alexandre, la pregunta es bien sencilla ¿Nos podrías dar la evidencia de que las constantes universales realmente lo son? Únicamente decirte que los físicos en la actualidad no lo saben. Te digo esto por si te sirve de algo.”

Por tanto, y en ausencia de una contra-argumentación doy por sentado que nada tienes que decir. Por tanto doy por sentado que no puedes defender tu argumento Lo digo para ir cerrando temas.

Dices, Alexandre: “Y sabes también que tengo titulación regular en filosofía occidental, además de especialización en filosofía oriental, y que incluso a pesar del veto larguísimo que contra mí tienen las facultades universitarias de filosofía, sigo insistiendo en defender una tesis de filosofía allí, que entre otras cosas hablará de la naturaleza del yo.”

Verás, Alexandre, si eso fuese cierto, y no tengo por qué dudarlo, ni de hecho lo dudo, entonces no puedo lograr entender cómo dices que lo de la eternidad del yo es un axioma o principio fundamental. Es que eso es simplemente insostenible. Tú, o cualquiera, podrá llegar a sostener que existe un yo inmortal pero lo que es insostenible es decirnos que ese no es un punto de llegada sino que es el punto de partida (axioma o principio fundamental). Eso es como si alguien nos dijera que el axioma o principio fundamental es que existe un Dios creador. Sí, lo podrá sostener, pero si lo sostiene no es desde el ámbito filosófico sino desde el religioso.".

Cuando objetas, en primer lugar, que no respondo a la cuestión de si las constantes universales son realmente universales o no, preciso simplemente que esa objeción está contestada explícitamente en mi mensaje anterior de este hilo. Claro, puede que el mensaje no te haya llegado entero; aunque mucho más probable es que sí que te haya llegado y que no lo hayas leído entero. Y puede que mi argumentación no te convenza. Pero existir, existe. Y mi respuesta no es evasiva: las constantes universales del mundo físico son relativamente universales (omniespaciales) y relativamente eternas, sí... mas solamente en relación con el nivel de realidad en el que opera concretamente el yo. En un nivel superior de realidad, hay constantes que ya no operan, y de ahí mi largo ejemplo sobre la levitación de san José de Cupertino, para el cual la ley de la gravedad no era ya una función física inexorable. Son, pues, hablando con suficiente precisión, constantes muy amplias espacialmente y muy duraderas, pero no universales espacialmente, ni eternas tampoco.
Tu segunda objeción es del todo diferente y por ello también lo será mi contestación a esta segunda objeción.
En castellano, el concepto de axioma o principio fundamental oscila entre su consideración como verdad básica a priori o como verdad básica a posteriori. Si es a priori, tiende a lo que hoy, con una connotación crecientemente peyorativa, llamamos dogma. Porque hoy se suele entender por dogma una presunta verdad afirmada de manera arbitraria y autoritaria, sin ninguna intención de justificarla, demostrarla, hacerla racional, hacerla racional o hacerla plausible. Tanto es así, que las Iglesias cristianas en la actualidad, aunque inventoras históricamente del concepto general de dogma, lo evitan crecientemente, sabedoras de las siniestras connotaciones que el término tiene, evitando así promulgar nuevos dogmas que condenen al infierno a quien no cree en ellos. Usar el dogma de la infalibilidad papal le caería inmediatamente encima de la cabeza, como una vaticana bola en piedra del Atlas, al papa que se atreviera a usarlo, y de paso a su propia desacreditada organización. El dogma es un concepto ligado a la quema de herejes, o sea que quienes lo sostienen presentan ya la dudosa reputación de los inquisidores y demás jueces. Y es un concepto completamente rechazado en ciencia experimental seria.
Queda claro pues que, cuando hablo de la de la eternidad o inmortalidad del yo como un axioma o principio fundamental, no lo hago a priori, como un punto de partida, sino a posteriori, como un punto de llegada. Es una verdad fundamental, sí, pero una verdad fundamental a la que se llega después de una investigación.
Ahora bien, que sea una verdad a posteriori no quita en modo alguno para que sea el axioma o principio fundamental de toda la filosofía.
Porque, lo diré una y mil veces, la filosofía no es una tela de Penélope, sino que en ella existe un progreso.
Pondré preliminarmente un ejemplo no trivial, un ejemplo relativo a la política, realidad aproximativa conflictiva donde las haya. A pesar de las muchas objeciones teóricas y prácticas que los antidemócratas hacemos a la democracia, está claro que se sabe ya que ningún grupo humano predominante ejerce un autocontrol interno eficaz contra sus propios abusos. Por eso los caudillos vitalicios o las monarquías gobernantes hereditarias han ido perdiendo peso en favor de la elección temporal y periódica de los gobernantes y los legisladores. El control sobre estos políticos (por no llamarlos directamente pájaros de cuenta) ya no es meramente interno, sino que ahora es también externo. Ningún pueblo con dos dedos de frente quiere volver a una situación en la que resulte imposible destituir regularmente y de modo pacífico a los gobernantes y a los legisladores. Mientras no se vea un mejor sistema viable de hecho que el tosco y peligroso sistema de elecciones periódicas por sufragio universal... la democracia seguirá representando un sustancial progreso frente al horror anterior del gobernante o legislador que no puede ser pacíficamente destituido. Ese horror, ciertamente, persiste ante otro grupo de políticos: los jueces, fiscales y demás detentadores del poder político judicial. De ahí la reclamación política permanente, dentro del progresismo no retórico sino real y muy realista, de que los jueces y los fiscales sean elegidos y, sobre todo, echados, por votación periódica de sufragio universal. Su presunto control interno es una mera farsa, como lo prueba, por ejemplo, que jamás, en toda la Historia de España, aunque nos remontemos semimíticamente a Galba o a Viriato, un juez ha sido condenado por prevaricación estricta. La prevaricación estricta, a diferencia de la prevaricación en sentido amplio o metafórico (que puede incluir cohecho o soborno, por ejemplo) es el delito que comete un juez, y que solamente puede cometer un juez (un fiscal, un abogado defensor o un abogado acusador, no) cuando condena sin pruebas a un acusado inocente, medie soborno o cohecho tras esa sentencia injusta o no medie soborno ni cohecho tras esa sentencia injusta. El hecho de que no haya habido jamás ni una sola condena por prevaricación estricta en España prueba, sin lugar a dudas, que los jueces son unos mafiosos que se encubren entre sí, y que lo seguirán haciendo mientras sepan que ello, lejos de acarrearles sanciones, les proporciona beneficios, pues condenar a inocentes les aporta grandes ingresos económicos y poder de dominación política a corto y largo plazo, a ellos y a sus amigos los fiscales, abogados y procuradores.
Así, en filosofía política, la necesidad en España y en el mundo entero de implantar mecanismos para que la población general pueda destituir de modo regular a los jueces y los fiscales (o sea por sufragio universal periódico) es un principio fundamental o axioma a posteriori... mas no por ello algo todavía dudoso. Como no lo es ya, en física nuclear, la realidad de la radiactividad, con sus peligros y sus aplicaciones industriales o médicas.
Nadie puede decir ya seriamente que no existe la radiactividad.
Nadie puede decir ya seriamente que, cuando un juez comete prevaricación estricta, sus compañeros, los demás jueces, se apresuran a revisar el caso, exculpar al reo inocente y castigar debidamente al juez delincuente.
Bueno: no va haber ninguna quema de herejes contra el que sostenga que no existe la radiactividad, o que los jueces no se encubren entre sí... pero ya veréis qué paso lleva el que sostenga públicamente eso ante las objeciones que le van a llover.
Aplicaré esta constatación a nuestro caso. Dado que también la filosofía seria tiene una Historia epistemológicamente relevante, dado que el adanismo y el penelopismo no rigen en filosofía, como no rigen en ninguna ciencia experimental seria, la conclusión no a priori, no como punto de partida, mas sí a posteriori, como punto de llegada, de que el yo es eterno, es un principio sólido incorporado ya al acervo de la filosofía, concretamente de la metafísica.
¡Y claro que se pueden hacer objeciones experimentales a la afirmación de que el yo es eterno! Pero no conozco ni una. En el futuro, podrán surgir, naturalmente. Mas, hoy por hoy, el hecho es que el yo aparece como algo no originado ni eliminado por ningún factor extrayoico de la realidad; como algo completamente trascendente al tiempo y a todo espacio o lugar concreto.
De modo que reitero, como verdad a posteriori, que hoy la eternidad del yo es el axioma o principio fundamental de toda la filosofía.
Cordialmente, de Alexandre Xavier Casanova Domingo, correo electrónico trigrupo @ yahoo . es (trigrupo arroba yahoo punto es).


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto: Re: Axiomas o principios fundamentales
NotaPublicado: 08 Sep 2017, 10:29 
Desconectado

Registrado: 05 Abr 2011, 13:35
Mensajes: 4929
Saludos Alexandre

Dices, Alexandre: “Cuando objetas, en primer lugar, que no respondo a la cuestión de si las constantes universales son realmente universales o no, preciso simplemente que esa objeción está contestada explícitamente en mi mensaje anterior de este hilo. Claro, puede que el mensaje no te haya llegado entero; aunque mucho más probable es que sí que te haya llegado y que no lo hayas leído entero. Y puede que mi argumentación no te convenza. Pero existir, existe. Y mi respuesta no es evasiva: las constantes universales del mundo físico son relativamente universales (omniespaciales) y relativamente eternas, sí... mas solamente en relación con el nivel de realidad en el que opera concretamente el yo. En un nivel superior de realidad, hay constantes que ya no operan, y de ahí mi largo ejemplo sobre la levitación de san José de Cupertino, para el cual la ley de la gravedad no era ya una función física inexorable. Son, pues, hablando con suficiente precisión, constantes muy amplias espacialmente y muy duraderas, pero no universales espacialmente, ni eternas tampoco.”

Ya, ya, pero sabes qué ocurre, Alexandre, que cuando tú en su mensaje inicial nos hablabas de “. Por ejemplo, de la definición original, la decimomillonésima (1/10.000.000) parte del meridiano terrestre, se pasó a 1.650.763'73 veces la longitud de onda en el vacío de la radiación naranja del átomo del criptón 86……..” nos estabas hablando del mundo físico. Es decir, tu argumento no se refería a otros presuntos “planos” sino que te referías al mundo físico.

Concretamente tu argumentario fue: “El ejemplo de la cuaternidad básica para medidas cuando surgió el Sistema Métrico Decimal, ilustra bien por qué esto es así.
Hablo del quilogramo, el metro, el litro y el minuto. Tomando como base las definiciones primitivas de estas magnitudes para masa/peso, longitud, volumen/capacidad y tiempo, según los creadores del Sistema Métrico Decimal, es fácil, en un laboratorio casero, fabricar una vasija de oro que pese un quilogramo, tenga un metro de altura y que, llena de agua hasta una marca bien visible, contenga un litro de líquido. A eso podemos añadir un péndulo de oro que tarde un minuto en dar una oscilación completa. Si bien el oro es un metal que no se degrada ni corrompe mucho con el tiempo, su carácter caro y escaso daría problemas a la hora de reproducir frecuentemente estas definiciones. Y, además, hay casos en los que se requiere más precisión, siendo típico el pilotaje automático de un avión de pasajeros, para evitar un choque con una montaña que mande a la porra a los pasajeros.
De modo que, hoy, el Sistema Métrico Decimal define el quilogramo, el metro, el litro y el minuto a partir de una elevada cantidad de unidades naturales microfísicas.
Y el relativista ingenuo dirá ahora: bueno, eso prueba el carácter histórico y no universal del acto de medir.
¡Error! Las aserciones fundamentales permanecen, por supuesto. Porque la redefinición del metro, por ejemplo, apunta a un paralelo con la definición original de metro. Es cierto que hay un pequeño margen de arbitrariedad. Por ejemplo, de la definición original, la decimomillonésima (1/10.000.000) parte del meridiano terrestre, se pasó a 1.650.763'73 veces la longitud de onda en el vacío de la radiación naranja del átomo del criptón 86. El decimal podría haber sido 24 en vez de 73, o 91 en vez de 73, dada la imprecisión real de la primera definición. Y luego se pasó a la distancia que recorre la luz en el vacío durante un intervalo de 1/299.792.458 de segundo. Aquí, el margen de error era ya mucho menor, por se partía de la definición muy exacta dada por el comportamiento de un átomo de criptón 86, mas de todos modos en vez de dar 458 como los tres últimos dígitos de la fracción decimal, podrían haber sido 627 esos tres dígitos, o 412, y sin grandes problemas teóricos o prácticos. Todavía más: a medida que haya aplicaciones de medida que exijan o aconsejen precisión incluso mayor, habrá nuevas definiciones del metro más exactas, para evitar accidentes o para dar buen funcionamiento a nuevos inventos y descubrimientos. Y todas estas medidas actúan en pequeña oscilación, que no en cambio fundamental, a partir de la primera medida geológica que definió al metro patrón. Por tanto, la percepción básica de la longitud del metro se ha mantenido desde el principio, aunque hayan variado los detalles. La arbitrariedad de las sucesivas definiciones existe, sin duda... pero seriamente limitada, sin dar lugar a caprichos. Por eso el "nuevo" metro mide aproximadamente tanto como el "viejo". La verdad básica del metro como unidad de longitud es objetiva y metahistórica.
Del ejemplo relativamente simple referido a las unidades universales de medida en el Sistema Métrico Decimal, paso al ejemplo realmente interesante, mucho más polémico y espinoso…”

¿Qué ocurrió? pues ocurrió que muy posiblemente, o mejor dicho, con total seguridad, no tenías ni idea de que esas afirmaciones que estabas realizando se basaban en un presupuesto que ni tan siquiera conocías. Es decir, no tenías ni idea que esas afirmaciones se sustentaban en la creencia de la existencia de unas constantes universales.

Creo que hubiese sido más honesto por tu parte que hubieses reconocido que el argumento que utilizabas en el plano físico simplemente no se sostiene. Pero qué haces tú. Pues simplemente algo que me deja perplejo. Nos dices “ las constantes universales del mundo físico son relativamente universales”. Es decir, eres capaz de pasar, y sin rubor alguno, de considerar implícitamente que existen constantes universales en el mundo físico a decirnos que las constantes universales del mundo físico son relativamente universales. Vamos, que has pasado de decir que una mujer está embarazada a decirnos que está relativamente embarazada. Pero, Alexandre, qué demonios significa eso de que las constantes universales del mundo físico son relativamente universales.

En fin, todo esto me recuerda a la frase de Groucho Marx que decía: “ “Estos son mis principios. Si no le gustan….tengo otros” Que digo que en el mundo físico hay unas constantes universales y me dicen que ello no tiene que ser así pues nada, no pasa nada, ya lo serán en otros mundos.

Dices, Alexandre: “Queda claro pues que, cuando hablo de la de la eternidad o inmortalidad del yo como un axioma o principio fundamental, no lo hago a priori, como un punto de partida, sino a posteriori, como un punto de llegada. Es una verdad fundamental, sí, pero una verdad fundamental a la que se llega después de una investigación.
Ahora bien, que sea una verdad a posteriori no quita en modo alguno para que sea el axioma o principio fundamental de toda la filosofía.”

Estoy de acuerdo con el principio pero no con el final. ¿Pero cómo que una verdad a posteriori tiene que ser el axioma o principio fundamental de toda la filosofía? Será del sistema filosófico que tú defiendes. Vamos a ver, una persona puede llegar tras una larga investigación a abrazar el ateísmo y podrá llegar a aceptar una serie de principios fundamentales ( que no son captados por intuición). ¿Qué nos quieres decir? Que esos principios fundamentales a los que ha llegado un ateo se tienen que tornar el axioma o principio fundamental de toda la filosofía. O quizá nos quieres decir que son únicamente los principios que tú defiendes los que se deben de tornar como principios fundamentales de toda la filosofía.

Y tu argumentario es el siguiente: “Nos dices, Alexandre: “Dado que también la filosofía seria tiene una Historia epistemológicamente relevante, dado que el adanismo y el penelopismo no rigen en filosofía, como no rigen en ninguna ciencia experimental seria, la conclusión no a priori, no como punto de partida, mas sí a posteriori, como punto de llegada, de que el yo es eterno, es un principio sólido incorporado ya al acervo de la filosofía, concretamente de la metafísica.
¡Y claro que se pueden hacer objeciones experimentales a la afirmación de que el yo es eterno! Pero no conozco ni una. En el futuro, podrán surgir, naturalmente. Mas, hoy por hoy, el hecho es que el yo aparece como algo no originado ni eliminado por ningún factor extrayoico de la realidad; como algo completamente trascendente al tiempo y a todo espacio o lugar concreto.
De modo que reitero, como verdad a posteriori, que hoy la eternidad del yo es el axioma o principio fundamental de toda la filosofía.”

Yo nuevamente me quedo patidifuso. Y más cuando con anterioridad nos habías dicho: “Y sabes también que tengo titulación regular en filosofía occidental, además de especialización en filosofía oriental,….”

Pues, Alexandre, si no conoces ni una lo mejor que puedes hacer es romper o quemar la titulación en filosofía Occidental.


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto: Re: Axiomas o principios fundamentales
NotaPublicado: 08 Sep 2017, 18:37 
Desconectado
Avatar de Usuario

Registrado: 08 Feb 2012, 00:46
Mensajes: 1232
Saludos de nuevo a Elansab y a todos.
Dice Elansab lo siguiente.

"Saludos Alexandre

Dices, Alexandre: “Cuando objetas, en primer lugar, que no respondo a la cuestión de si las constantes universales son realmente universales o no, preciso simplemente que esa objeción está contestada explícitamente en mi mensaje anterior de este hilo. Claro, puede que el mensaje no te haya llegado entero; aunque mucho más probable es que sí que te haya llegado y que no lo hayas leído entero. Y puede que mi argumentación no te convenza. Pero existir, existe. Y mi respuesta no es evasiva: las constantes universales del mundo físico son relativamente universales (omniespaciales) y relativamente eternas, sí... mas solamente en relación con el nivel de realidad en el que opera concretamente el yo. En un nivel superior de realidad, hay constantes que ya no operan, y de ahí mi largo ejemplo sobre la levitación de san José de Cupertino, para el cual la ley de la gravedad no era ya una función física inexorable. Son, pues, hablando con suficiente precisión, constantes muy amplias espacialmente y muy duraderas, pero no universales espacialmente, ni eternas tampoco.”
Ya, ya, pero sabes qué ocurre, Alexandre, que cuando tú en su mensaje inicial nos hablabas de “. Por ejemplo, de la definición original, la decimomillonésima (1/10.000.000) parte del meridiano terrestre, se pasó a 1.650.763'73 veces la longitud de onda en el vacío de la radiación naranja del átomo del criptón 86……..” nos estabas hablando del mundo físico. Es decir, tu argumento no se refería a otros presuntos “planos” sino que te referías al mundo físico.
Concretamente tu argumentario fue: “El ejemplo de la cuaternidad básica para medidas cuando surgió el Sistema Métrico Decimal, ilustra bien por qué esto es así.
Hablo del quilogramo, el metro, el litro y el minuto. Tomando como base las definiciones primitivas de estas magnitudes para masa/peso, longitud, volumen/capacidad y tiempo, según los creadores del Sistema Métrico Decimal, es fácil, en un laboratorio casero, fabricar una vasija de oro que pese un quilogramo, tenga un metro de altura y que, llena de agua hasta una marca bien visible, contenga un litro de líquido. A eso podemos añadir un péndulo de oro que tarde un minuto en dar una oscilación completa. Si bien el oro es un metal que no se degrada ni corrompe mucho con el tiempo, su carácter caro y escaso daría problemas a la hora de reproducir frecuentemente estas definiciones. Y, además, hay casos en los que se requiere más precisión, siendo típico el pilotaje automático de un avión de pasajeros, para evitar un choque con una montaña que mande a la porra a los pasajeros.
De modo que, hoy, el Sistema Métrico Decimal define el quilogramo, el metro, el litro y el minuto a partir de una elevada cantidad de unidades naturales microfísicas.
Y el relativista ingenuo dirá ahora: bueno, eso prueba el carácter histórico y no universal del acto de medir.
¡Error! Las aserciones fundamentales permanecen, por supuesto. Porque la redefinición del metro, por ejemplo, apunta a un paralelo con la definición original de metro. Es cierto que hay un pequeño margen de arbitrariedad. Por ejemplo, de la definición original, la decimomillonésima (1/10.000.000) parte del meridiano terrestre, se pasó a 1.650.763'73 veces la longitud de onda en el vacío de la radiación naranja del átomo del criptón 86. El decimal podría haber sido 24 en vez de 73, o 91 en vez de 73, dada la imprecisión real de la primera definición. Y luego se pasó a la distancia que recorre la luz en el vacío durante un intervalo de 1/299.792.458 de segundo. Aquí, el margen de error era ya mucho menor, por se partía de la definición muy exacta dada por el comportamiento de un átomo de criptón 86, mas de todos modos en vez de dar 458 como los tres últimos dígitos de la fracción decimal, podrían haber sido 627 esos tres dígitos, o 412, y sin grandes problemas teóricos o prácticos. Todavía más: a medida que haya aplicaciones de medida que exijan o aconsejen precisión incluso mayor, habrá nuevas definiciones del metro más exactas, para evitar accidentes o para dar buen funcionamiento a nuevos inventos y descubrimientos. Y todas estas medidas actúan en pequeña oscilación, que no en cambio fundamental, a partir de la primera medida geológica que definió al metro patrón. Por tanto, la percepción básica de la longitud del metro se ha mantenido desde el principio, aunque hayan variado los detalles. La arbitrariedad de las sucesivas definiciones existe, sin duda... pero seriamente limitada, sin dar lugar a caprichos. Por eso el "nuevo" metro mide aproximadamente tanto como el "viejo". La verdad básica del metro como unidad de longitud es objetiva y metahistórica.
Del ejemplo relativamente simple referido a las unidades universales de medida en el Sistema Métrico Decimal, paso al ejemplo realmente interesante, mucho más polémico y espinoso…”

¿Qué ocurrió? pues ocurrió que muy posiblemente, o mejor dicho, con total seguridad, no tenías ni idea de que esas afirmaciones que estabas realizando se basaban en un presupuesto que ni tan siquiera conocías. Es decir, no tenías ni idea que esas afirmaciones se sustentaban en la creencia de la existencia de unas constantes universales.
Creo que hubiese sido más honesto por tu parte que hubieses reconocido que el argumento que utilizabas en el plano físico simplemente no se sostiene. Pero qué haces tú. Pues simplemente algo que me deja perplejo. Nos dices “ las constantes universales del mundo físico son relativamente universales”. Es decir, eres capaz de pasar, y sin rubor alguno, de considerar implícitamente que existen constantes universales en el mundo físico a decirnos que las constantes universales del mundo físico son relativamente universales. Vamos, que has pasado de decir que una mujer está embarazada a decirnos que está relativamente embarazada. Pero, Alexandre, qué demonios significa eso de que las constantes universales del mundo físico son relativamente universales.
En fin, todo esto me recuerda a la frase de Groucho Marx que decía: “ “Estos son mis principios. Si no le gustan….tengo otros” Que digo que en el mundo físico hay unas constantes universales y me dicen que ello no tiene que ser así pues nada, no pasa nada, ya lo serán en otros mundos.
Dices, Alexandre: “Queda claro pues que, cuando hablo de la de la eternidad o inmortalidad del yo como un axioma o principio fundamental, no lo hago a priori, como un punto de partida, sino a posteriori, como un punto de llegada. Es una verdad fundamental, sí, pero una verdad fundamental a la que se llega después de una investigación.
Ahora bien, que sea una verdad a posteriori no quita en modo alguno para que sea el axioma o principio fundamental de toda la filosofía.”

Estoy de acuerdo con el principio pero no con el final. ¿Pero cómo que una verdad a posteriori tiene que ser el axioma o principio fundamental de toda la filosofía? Será del sistema filosófico que tú defiendes. Vamos a ver, una persona puede llegar tras una larga investigación a abrazar el ateísmo y podrá llegar a aceptar una serie de principios fundamentales ( que no son captados por intuición). ¿Qué nos quieres decir? Que esos principios fundamentales a los que ha llegado un ateo se tienen que tornar el axioma o principio fundamental de toda la filosofía. O quizá nos quieres decir que son únicamente los principios que tú defiendes los que se deben de tornar como principios fundamentales de toda la filosofía.
Y tu argumentario es el siguiente: “Nos dices, Alexandre: “Dado que también la filosofía seria tiene una Historia epistemológicamente relevante, dado que el adanismo y el penelopismo no rigen en filosofía, como no rigen en ninguna ciencia experimental seria, la conclusión no a priori, no como punto de partida, mas sí a posteriori, como punto de llegada, de que el yo es eterno, es un principio sólido incorporado ya al acervo de la filosofía, concretamente de la metafísica.
¡Y claro que se pueden hacer objeciones experimentales a la afirmación de que el yo es eterno! Pero no conozco ni una. En el futuro, podrán surgir, naturalmente. Mas, hoy por hoy, el hecho es que el yo aparece como algo no originado ni eliminado por ningún factor extrayoico de la realidad; como algo completamente trascendente al tiempo y a todo espacio o lugar concreto.
De modo que reitero, como verdad a posteriori, que hoy la eternidad del yo es el axioma o principio fundamental de toda la filosofía.”

Yo nuevamente me quedo patidifuso. Y más cuando con anterioridad nos habías dicho: “Y sabes también que tengo titulación regular en filosofía occidental, además de especialización en filosofía oriental,….”

Pues, Alexandre, si no conoces ni una lo mejor que puedes hacer es romper o quemar la titulación en filosofía Occidental.".

Empiezo diciendo que la grosería de Elansab, bien patente en su última frase (porque poco dura la alegría en la casa del pobre) no es separable de su anonimato persistente. En efecto, el anonimato en filosofía es un fraude actitudinal fundamental: es fundamental filosóficamente saber con quién se está hablando. Quien lo comete ya es propenso luego, como le pasa a "Elansab", a cometer fraudes menores con frecuencia, como los ataques personales, la falacia del hombre de paja y muchos más.
Ya que no ofende quien quiere sino quien puede, y que por tanto Elansab no me puede ofender, paso de las vulgaridades y bajezas con que me obsequia personalmente en su mensaje al cual he citado, y me dedico estrictamente, a continuación, a sus críticas objetivas sobre mi anterior mensaje. ¡Y, por todos los dioses, los que sigáis aquí en anonimato, tened el coraje y la decencia de dar vuestros verdaderos nombres, como predico con el ejemplo!
Las objeciones de Elansab a mi concepción sobre el carácter relativo o absoluto de las constantes y leyes físicas se deben a que Elansab desconoce la teoría de los estados múltiples del ser. Esta teoría metafísica ha sido expuesta y aclarada, sobre todo, por René Guénon (pronunciación: René Guenón).
La teoría de los estados múltiples del ser es la explicitación de la enigmática frase evangélica, sin duda pronunciada por Jesús, cuando dijo Hay muchas moradas en la casa de mi Padre.
La realidad está estructurada en muchos niveles, de valor desigual, pues hay un orden jerárquico entre ellos, y además interpenetrados e interinfluidos, aunque no de modo simétrico, pues no influye igual lo inferior sobre lo superior que lo superior sobre lo inferior.
Como aquí se trata de hablar claro, incluso en estas cuestiones tan sutiles e intrincadas, empezaré por lo más perentorio en este punto.
El mundo físico en el que vive necesariamente el hombre, es un mundo muy antiguo y que durará mucho, pero no es un mundo eterno.
Para empezar, diferenciemos entre lo efímero, lo muy duradero y lo eterno. Son tres niveles de realidad bien diferentes entre sí. Y el segundo se parece más al tercero que al primero, claro, mas de todos modos lo muy duradero, con ser radicalmente diferente a lo efímero, también es sustancialmente diferente de lo eterno.
El mundo físico, que ha sido creado en el tiempo, durante el larguísimo pero limitado tiempo que dura, presenta evolución interna, leyes de funcionamiento y principios constitutivos. Las leyes de funcionamiento y los principios constitutivos también cambian a lo largo del tiempo, en algunos casos.
Por eso las constantes universales del mundo físico son relativamente universales. Y no es un escapismo semejante a la conocida frase burlesca de Groucho Marx sobre los principios.
Lo que ocurre es que el mundo físico es, entre otras cosas, un contenedor multinivélico, un contenedor que contiene múltiples niveles de realidad, no solamente uno. Además, varios de estos niveles evolucionan, cambian con el tiempo. Y todos ellos interactúan unos con otros, aunque no de modo simétrico, como ya he precisado.
Por eso he insistido en el caso de san José de Cupertino, pues su asombroso caso, demostradamente exento de fraude, es una buena introducción intuitiva a lo que realmente pasa en el mundo humano físico.
San José de Cupertino no es una piedra ni un barco; es una persona. Y, puesto que lo es, su núcleo óntico es un yo. El yo de san José de Cupertino participa simultáneamente en muchos niveles y planos de realidad... algunos de ellos, significativamente, suprafísicos.
Como hombre perteneciente a lo que solemos llamar realidad física ordinaria, que es el conjunto de los niveles y planos más burdos, menos sutiles, de ese mundo multinivélico que es el mundo físico, san José de Cupertino estaba sometido a la ley de la gravedad.
Ahora bien, un hombre medio, si se lanza desde lo alto de un rascacielos, se espachurra pronto contra el suelo. San José de Cupertino, en cambio, levita fácilmente en tal situación.
¿Por qué? Porque la ley de la gravedad no es nula, no es una mera convención relativa, digan lo que digan los farsantes que sueltan que la ciencia es una mera construcción social arbitraria (y que fueron bien refutados por Alan Sokal en su libro Imposturas intelectuales). Dado, pues, que la ley de la gravedad es real y no la opinión de alguien que desvaría... esa ley actúa. Su realidad está demostrada por la ciencia física. Se trata, sin duda, de una constante universal del mundo físico... mas de una constante universal relativa.
Al margen de que, naturalmente, esta constante no opera, no puede operar, en los niveles suprafísicos de la realidad, por un lado cambia lentamente en su plano operativo propio, de ahí las pequeñas variaciones locales y temporales sugeridas por la observación astronómica cuando se dan grandes variaciones de tamaño y escala en el tiempo o en el espacio. Y, por otro lado, tampoco opera en niveles todavía físicos, todavía del mundo físico, pero sutiles, no los niveles burdos materiales densos del mundo físico humano ordinario.
La levitación es un hecho paranormal, por tanto un hecho plenamente físico. Puede levitar quien acceda a los planos físicos sutiles donde la ley de la gravedad opera más débilmente o no opera de ninguna manera. Por otro lado, esos niveles sutiles no están separados de los burdos, sino que coexisten e interactúan. De ahí el carácter relativo de la universalidad que presenta esta ley y constante física que es la gravedad. No es nula; tampoco es absoluta ni inmutable.
¿Qué ocurre cuando san José de Cupertino, o cualquier otro santo sin fraude sobre el tema, levita? Que el yo de ese santo, san José de Cupertino, dirige su atención y su estadía a planos físicos superiores al ordinario. Esos planos, entonces, predominan sobre los planos físicos inferiores... y anulan temporalmente la ley de la gravedad. Mientras la conciencia de san José de Cupertino se mantenga en ese estado, el santo levitará. Cuando su conciencia retorna a estados más próximos legislativamente (no me refiero a las corruptas leyes jurídicas de los jueces y los políticos) a la realidad física ordinaria, la ley de la gravedad comienza a operar sobre san José de Cupertino, y este santo cristiano desciende a tierra.
La levitación de seres emancipados totalmente del nivel físico de existencia, por ejemplo los conocidos ángeles, es un hecho también; mas es un caso totalmente diferente en esencia a la levitación de un animal, de un ser físico (aquí, un ser humano, un sacerdote cristiano) dentro del mundo físico.
La levitación de san José de Cupertino puede ser investigada (de hecho, la levitación está siendo investigada en física, biología y sicología con total seriedad) por la ciencia relativa al mundo físico... pero no la levitación de un ángel en los planos celestes espirituales, ya que estos planos no son físicos.
Paso ahora a la segunda objeción de Elansab.
Si nos tomamos en serio, muy en serio, la afirmación de que la filosofía, entendida fundamentalmente como la ciencia experimental de la felicidad, rechaza radicalmente el adanismo y el penelopismo igual que lo rechazan la geometría, la biología, la informática, la cosmología, la física nuclear, la lingüística, etcétera, entonces la conclusión es que en la filosofía hay avance objetivo a lo largo de su Historia, al igual que en cualquier ciencia de verdad y al revés que en fraudes epistemológicos como la astrología y el Derecho.
En las ciencias de verdad no existen las verdades privadas de escuela. Lo que es verdadero en física, en informática, en sicología o en lingüística, lo es independientemente de la escuela, tendencia o ideología del científico que examine estas verdades.
Puedo poner un ejemplo relativamente simple y trivial como es hoy la ley de la gravedad en física o un ejemplo bastante más complejo, nada trivial y ultrapolémico hoy como es la curva o ley de Laffer en economía (economía científica: ciencia causal de los fenómenos económicos).
Obviamente, no hace falta que me detenga en la ley de la gravedad, mas sí es necesario que me detenga en la ley o, gráficamente, curva de Laffer.
El principio era conocido intuitivamente en economía antes de Laffer, mas este economista estadounidense lo investiga explícitamente y lo sistematiza. El resultado matemático puesto en gráfico estadístico da una significativa curva en forma de U invertida, lo que significa que cuando no hay impuestos, obviamente, no se recauda nada, que a medida que suben los impuestos se recauda más, pero cada vez más lentamente en relación con los aumentos fiscales, y que se llega a un punto (en rigor: a un intervalo) de inflexión dentro del cual un poco más o menos de tasa fiscal no influye en la recaudación real. Cuando se sobrepasa el punto o intervalo de inflexión, el aumento de presión fiscal, lejos de aumentar la recaudación real, la hace disminuir, y por cierto cada vez más rápidamente, desde luego que siempre, por razones sicológicas estrictas, si es del cien por cien (nadie acepta trabajar sin cobrar nada) mas en general ya al llegar al noventa y cinco por ciento de presión fiscal sobre beneficios efectivos, si es que no antes.
El ejemplo lo pongo precisamente por su carácter complejo, impuro y disputado... mas bien válido y comprobado científicamente. Laffer no era un mero economista científico, sino (al igual que yo mismo) un radical militante contra los impuestos, y utilizó (y exageró) los hallazgos de su famosa curva para inducir en los Estados Unidos una importante bajada de impuestos, siendo secundado en esto por buena parte de la derecha estadounidense y mundial contraria a los impuestos altos.
La izquierda, en general, rechazó de plano la curva o ley de Laffer, y buena parte de la izquierda sigue rechazándola hoy. Laffer, claro está, era un ideólogo de la derecha política.
Bueno, ideologías aparte, ¿tiene confirmación empírica la curva de Laffer? ¡Sí, padre, sin duda alguna, y de hecho todas las Haciendas del mundo, que nunca son tontas, tienen en cuenta esta curva para que no les caiga la recaudación efectiva por exceso de tasa impositiva!
Si estás leyendo esto, Elansab, para la confirmación empírica y experimental de la ley de Laffer me remito a los enlaces que he publicado en hilos de política dentro de este foro Sofos Ágora; y las fuentes de información, internéticas o no, son abundantes sobre el tema.
Naturalmente, la izquierda en general e incluso cierta derecha, han sacado también sus argumentaciones contra la curva de Laffer.
Estas argumentaciones contra la curva de Laffer son de dos tipos: argumentaciones de detalle, que no niegan en sí la famosa curva pero relativizan, matizan o minimizan sus efectos, y argumentaciones de principio, que niegan totalmente la validez de esta curva.
Para ir a lo esencial, me limitaré aquí a las argumentaciones de principio contra la ley o curva de Laffer. Estas argumentaciones inciden en que, incluso con una presión fiscal del setenta y cinco por ciento o más, no hay efectos perceptibles de estancamiento o reducción de la recaudación efectivo, incluso si la presión fiscal bordea ya el noventa y nueve por ciento.
Entonces, ¿aportan las argumentaciones de principio contra la curva de Laffer algún estudio empírico que apoye estas argumentaciones contra la validez de tal curva? ¡No, padre, no hay ni un solo estudio empírico que avale que la recaudación real aumente o, por lo menos, no mengüe, cuando la presión fiscal sobrepasa el noventa y cinco por ciento?
El argumento definitivo a favor de la curva de Laffer, de hecho, lo da la oficina siniestra, o sea Hacienda. En efecto, todos los departamentos recaudatorios del mundo van pisando huevos cuando se trata de aumentar la presión fiscal por encima del setenta y cinco por ciento. Los recaudadores de impuestos saben muy bien que, por encima de esa presión fiscal, ni siquiera los más célebres y temidos procesos judiciales contra defraudadores, procesos que den con sus huesos en la cárcel o en la horca, lograrán detener una fuga masiva de la actividad económica a la economía sumergida o a territorios que, aunque no sean paraísos fiscales, por lo menos no sean semejante infierno fiscal.
Por tanto, la curva de Laffer es un principio sólido incorporado ya al acervo de la economía en tanto que ciencia. Por mucho que cierta izquierda siga negando y difamando la tal curva. Las evidencias son las que son.
En este sentido, si Elansab se digna pasar de groseros ataques personales a argumentaciones experimentales objetivas contra la eternidad del yo, tendré mucho gusto en escucharlo.
Por mi parte, reitero que la eternidad del yo es un principio sólido incorporado ya al acervo de la metafísica, en tanto que la metafísica, como sabiamente deseaba Kant, se construya ahora y en el futuro como ciencia.
Cordialmente, de Alexandre Xavier Casanova Domingo, correo electrónico trigrupo @ yahoo . es (trigrupo arroba yahoo punto es).


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto: Re: Axiomas o principios fundamentales
NotaPublicado: 08 Sep 2017, 19:59 
Desconectado

Registrado: 05 Abr 2011, 13:35
Mensajes: 4929
Saludos Alexandre

Francamente, me sigue pareciendo deshonesto por tu parte, aunque des tus nombres y apellidos, lo que estás haciendo. Simplemente tienes que releer las palabras escritas con tu nombre y apellidos.

Te las repito nuevamente por si las has olvidado o por si deseas olvidarlas: “El ejemplo de la cuaternidad básica para medidas cuando surgió el Sistema Métrico Decimal, ilustra bien por qué esto es así.
Hablo del quilogramo, el metro, el litro y el minuto. Tomando como base las definiciones primitivas de estas magnitudes para masa/peso, longitud, volumen/capacidad y tiempo, según los creadores del Sistema Métrico Decimal, es fácil, en un laboratorio casero, fabricar una vasija de oro que pese un quilogramo, tenga un metro de altura y que, llena de agua hasta una marca bien visible, contenga un litro de líquido. A eso podemos añadir un péndulo de oro que tarde un minuto en dar una oscilación completa. Si bien el oro es un metal que no se degrada ni corrompe mucho con el tiempo, su carácter caro y escaso daría problemas a la hora de reproducir frecuentemente estas definiciones. Y, además, hay casos en los que se requiere más precisión, siendo típico el pilotaje automático de un avión de pasajeros, para evitar un choque con una montaña que mande a la porra a los pasajeros.
De modo que, hoy, el Sistema Métrico Decimal define el quilogramo, el metro, el litro y el minuto a partir de una elevada cantidad de unidades naturales microfísicas.
Y el relativista ingenuo dirá ahora: bueno, eso prueba el carácter histórico y no universal del acto de medir.
¡Error! Las aserciones fundamentales permanecen, por supuesto. Porque la redefinición del metro, por ejemplo, apunta a un paralelo con la definición original de metro. Es cierto que hay un pequeño margen de arbitrariedad. Por ejemplo, de la definición original, la decimomillonésima (1/10.000.000) parte del meridiano terrestre, se pasó a 1.650.763'73 veces la longitud de onda en el vacío de la radiación naranja del átomo del criptón 86. El decimal podría haber sido 24 en vez de 73, o 91 en vez de 73, dada la imprecisión real de la primera definición. Y luego se pasó a la distancia que recorre la luz en el vacío durante un intervalo de 1/299.792.458 de segundo. Aquí, el margen de error era ya mucho menor, por se partía de la definición muy exacta dada por el comportamiento de un átomo de criptón 86, mas de todos modos en vez de dar 458 como los tres últimos dígitos de la fracción decimal, podrían haber sido 627 esos tres dígitos, o 412, y sin grandes problemas teóricos o prácticos. Todavía más: a medida que haya aplicaciones de medida que exijan o aconsejen precisión incluso mayor, habrá nuevas definiciones del metro más exactas, para evitar accidentes o para dar buen funcionamiento a nuevos inventos y descubrimientos. Y todas estas medidas actúan en pequeña oscilación, que no en cambio fundamental, a partir de la primera medida geológica que definió al metro patrón. Por tanto, la percepción básica de la longitud del metro se ha mantenido desde el principio, aunque hayan variado los detalles. La arbitrariedad de las sucesivas definiciones existe, sin duda... pero seriamente limitada, sin dar lugar a caprichos. Por eso el "nuevo" metro mide aproximadamente tanto como el "viejo". La verdad básica del metro como unidad de longitud es objetiva y metahistórica."

Fíjate, Alexandre, que acabas diciendo que la verdad básica del metro como unidad de longitud es objetiva y metahistórica.

Pero es que al siguiente mensaje, y después de mis objeciones, me dices: “Claro, puede que el mensaje no te haya llegado entero; aunque mucho más probable es que sí que te haya llegado y que no lo hayas leído entero. Y puede que mi argumentación no te convenza. Pero existir, existe. Y mi respuesta no es evasiva: las constantes universales del mundo físico son relativamente universales (omniespaciales) y relativamente eternas,….”

Verás, de tus contradicciones no tengo yo la culpa. ¿Sigues manteniendo que la verdad básica del metro como unidad de longitud es objetiva y metahistórica junto con la afirmación de que las constantes universales del mundo físico son relativamente universales (¿?)?

¡Ah!, pero claro, el problema radica en que “Las objeciones de Elansab a mi concepción sobre el carácter relativo o absoluto de las constantes y leyes físicas se deben a que Elansab desconoce la teoría de los estados múltiples del ser. Esta teoría metafísica ha sido expuesta y aclarada, sobre todo, por René Guénon (pronunciación: René Guenón).”

Ya vamos, que seguro que René Guénon te daría la razón y te diría que el metro como unidad de longitud es objetiva y metahistórica a pesar que existan una contantes universales que en realidad no lo son . Ya, ya, segurísimo. Vamos a ver, Alexandre, yo entendería que tú nos dijeras que las leyes física que “funcionan” en un plano de la realidad no “funcionen” en otro plano de la realidad. Vale, eso lo puede llegar a entender y a compartir ( dejando a un lado lo del santo católico, que no arqueoindividualista, san José de Cupertino) pero lo que no tiene un pase es que trates de defender una determinada tesis basándote en un presunta objetividad que se da en un plano de la realidad y cuando se te hace saber que ello no es así me digas poco más o menos que si no se cumple en un plano de realidad ya se cumplirá en otro.

Por cierto, y como comprenderás, en un foro de filosofía yo no tengo en cuenta ningún tipo de argumentos basados en posibles levitaciones.


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto: Re: Axiomas o principios fundamentales
NotaPublicado: 08 Sep 2017, 21:21 
Desconectado
Avatar de Usuario

Registrado: 10 Ago 2011, 20:39
Mensajes: 6996
Juan Zuluaga escribió:
Te recomiendo que trates cosas especificas, y una por una. Amontonar filósofos a lo loco me parece que no es una buena opción para comenzar un tema.
A mí me parece vergonzoso que haga flood, o como has dicho una vez: "Soliloquio". Pero el tema es interesante, aunque pienso que habría que superar el tema de dudar, es decir, él dijo que dudar de todo lleva al absurdo, yo diría que a la inacción o a dar vueltas (absurdamente podría decirse...), pero no sé si la salida fácil es la correcta.

_________________
Si no puedes hacerlo, intenta primero hacer algo más simple aunque similar.


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto: Re: Axiomas o principios fundamentales
NotaPublicado: 08 Sep 2017, 22:29 
Desconectado
Avatar de Usuario

Registrado: 13 Oct 2010, 18:30
Mensajes: 10356
Ubicación: Bogotá
Tachikomaia escribió:
Juan Zuluaga escribió:
Te recomiendo que trates cosas especificas, y una por una. Amontonar filósofos a lo loco me parece que no es una buena opción para comenzar un tema.
A mí me parece vergonzoso que haga flood, o como has dicho una vez: "Soliloquio". Pero el tema es interesante, aunque pienso que habría que superar el tema de dudar, es decir, él dijo que dudar de todo lleva al absurdo, yo diría que a la inacción o a dar vueltas (absurdamente podría decirse...), pero no sé si la salida fácil es la correcta.



A este paso habrá que crear una nueva sección. «El rincón de Sócrates»

Yo quiero la mía: La barbería de Juan.

_________________
"Ya basta de bajar el nivel. Que lo suba la gente".


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto: Re: Axiomas o principios fundamentales
NotaPublicado: 09 Sep 2017, 00:38 
Desconectado
Avatar de Usuario

Registrado: 10 Ago 2011, 20:39
Mensajes: 6996
Desde mi punto de vista toda afirmación en la que no se vean fallas puede ser considerada un principio fundamental, salvo que para ser tal cosa no deba depender de otra, pero está difícil eso.

Por ejemplo:
"Ha de haber unas bases fundamentales sobre las que construir nuestros argumentos.", socrates.

Podría estar de acuerdo. Pero ¿cómo sé que eso realmente es un principio y no algo que surge a partir de otra cosa? De hecho él mismo dijo antes:
"dudar al 100% de todo, incluso del lenguaje, de la duda, y así al infinito, lleva a un absurdo."

Entonces, podría yo pensar que el principio es lo que acabo de citar, pero me sigo haciendo la misma pregunta.

Hablar de principios parece complicarse en vano, es más simple hablar de cuales son las verdades, pero hay millones.

Si para dudar de las estrellas tengo que haberlas visto ¿un principio puede ser "una duda" o debería ser algo relacionado con el origen (de la duda, este caso)? Sino ¿no tendríamos "axiomas que parten de otros axiomas"? Que por lo tanto es duduso que merezcan considerarse tales.

Dejando eso de lado, parece que se puede considerar principio a aquello que se aplica en muchos casos. Como si al decir 3/3 = 1 estuviera diciendo una verdad y al decir X/X = 1 estuviera diciendo un principio. Lo digo porque si decir "X es igual a si mismo" es un principio pero "3 es igual a si mismo" no, entonces será por el uso de una letra, la diferencia, no sé.

Uno que me parece raro es ese de "el todo es igual a la suma de sus partes", que muchos niegan. De hecho depende de cómo se sumen (o junten) las partes xD pero bue.

Por lo demás, no sé, realmente no entiendo qué diferencia hay entre principio y verdad, y no le veo mucho sentido entonces a analizar unas frases consideradas del 1er tipo como si fuesen más importantes, así como tampoco veo sentido a analizar cada verdad (o supuesta) existente xD

Sí me parece interesante pensar cómo determinar si algo es verdad o no, y si vamos al caso, podría ser interesante clasificar las verdades, pero las clasificaciones suelen parecerme bastante arbitrarias.

A ver la duda:
"Diferencia entre principio y verdad"
Google no ha respondido.

-----------

En cuanto a cómo determinar qué es verdad, aún no lo sé... Al final es como decís al principio (xD): Depende de cuánto se quiera dudar.
Jugando al ajedréz me ha pasado que a mi rival se le cayeron las fichas y dudábamos de dónde estaba. Se me viene a la mente que ese tipo de cosas no ocurrirían si el juego fuese por computadora, pero en el fondo tampoco lo sé, se termina confiando ciegamente en algo que no se sabe cómo funciona. En el tenis a veces ocurre que no se sabe bien si la pelota cayó en la cancha o no, y en tiempos remotos quedaba a criterio del juez. Actualmente hay unas cámaras especiales pero no sé hasta qué punto el juez dejó de importar, supongo que poco porque sigue allí, al igual que "los líneas". Tal vez, llegará un punto en el que todo quedará a criterio de las cámaras, pero se caería en eso que dije de confiar ciegamente. ¿Y si la máquina falla estrepitosamente? Me recuerda a Psycho Pass :lol:

_________________
Si no puedes hacerlo, intenta primero hacer algo más simple aunque similar.


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto: Re: Axiomas o principios fundamentales
NotaPublicado: 09 Sep 2017, 00:54 
Desconectado
Avatar de Usuario

Registrado: 19 Ago 2014, 04:56
Mensajes: 8642
Rango personalizado: Nuevo usuario.
Juan Zuluaga escribió:
A este paso habrá que crear una nueva sección. «El rincón de Sócrates»


No me opongo. :D

Eso sí, en dicho "rincón" ha de haber cómodos sillones, luces bajas. Sala de lectura (con una "fornida" biblioteca). Heladera con refrescos. Máquina de café. Por qué no cerveza artesanal. Sector de fumadores (para fumar pipa y habanos).

Una hermosa y suave música de fondo, barroca, tipo Bach. Y por supuesto toda la libertad para realizar tertulias. Tanto organizadas (con horario y tema) como espontáneas.

En las paredes ha de haber hermosos cuadros que embellezcan el ambiente. No deben faltar cómodos almohadones y una "mesa ratona". En invierno chimenea a leña. También podría haber un piano. Algún día incluso se podría recitar poesía.

:P

_________________
"En el umbral del palacio de Zeus hay dos tinajas llenas de destinos: una de buenos y la otra de malos" (Homero).


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto: Re: Axiomas o principios fundamentales
NotaPublicado: 09 Sep 2017, 01:54 
Desconectado

Registrado: 09 May 2013, 22:52
Mensajes: 3433
socrates escribió:
Juan Zuluaga escribió:
A este paso habrá que crear una nueva sección. «El rincón de Sócrates»


No me opongo. :D

Eso sí, en dicho "rincón" ha de haber cómodos sillones, luces bajas. Sala de lectura (con una "fornida" biblioteca). Heladera con refrescos. Máquina de café. Por qué no cerveza artesanal. Sector de fumadores (para fumar pipa y habanos).

Una hermosa y suave música de fondo, barroca, tipo Bach. Y por supuesto toda la libertad para realizar tertulias. Tanto organizadas (con horario y tema) como espontáneas.

En las paredes ha de haber hermosos cuadros que embellezcan el ambiente. No deben faltar cómodos almohadones y una "mesa ratona". En invierno chimenea a leña. También podría haber un piano. Algún día incluso se podría recitar poesía.

:P


y cuando viene la parte de reflexionar? xD


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
 Asunto: Re: Axiomas o principios fundamentales
NotaPublicado: 09 Sep 2017, 02:00 
Desconectado
Avatar de Usuario

Registrado: 19 Ago 2014, 04:56
Mensajes: 8642
Rango personalizado: Nuevo usuario.
Alancitus2 escribió:
...y cuando viene la parte de reflexionar? xD


No veo que tal "rincón" excluya la libre reflexión. Al contrario, quizás dicho ámbito la propicie. Recordemos al verdadero Sócrates y sus amigos. Se reunían en hermosas veladas (con manjares, vino y buena compañía).

;)

_________________
"En el umbral del palacio de Zeus hay dos tinajas llenas de destinos: una de buenos y la otra de malos" (Homero).


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
Mostrar mensajes previos:  Ordenar por  
Nuevo tema Responder al tema  [ 196 mensajes ]  Ir a página Anterior  1 ... 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20  Siguiente

Todos los horarios son UTC + 1 hora [ DST ]


¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado


No puede abrir nuevos temas en este Foro
No puede responder a temas en este Foro
No puede editar sus mensajes en este Foro
No puede borrar sus mensajes en este Foro

Buscar:
Saltar a:  
Powered by phpBB © 2000, 2002, 2005, 2007 phpBB Group
Traducción al español por Huan Manwë para phpbb-es.com
phpBB SEO