Foro SofosAgora

Foro abierto a los intereses de sus usuarios. Debate, aprende y diviértete.
Fecha actual 23 Feb 2020, 08:48

Todos los horarios son UTC + 1 hora [ DST ]




Nuevo tema Responder al tema  [ 1 mensaje ] 
Autor Mensaje
NotaPublicado: 15 Feb 2011, 07:22 
Desconectado
Avatar de Usuario

Registrado: 17 Dic 2010, 08:14
Mensajes: 1960
Citar:
Art. 17. Cuáles son las funciones del alma.
Una vez consideradas todas las funciones que pertenecen únicamente al cuerpo al cuerpo,
fácil es conocer que no queda en nosotros nada que debamos atribuir a nuestra alma,
aparte nuestros pensamientos, los cuales son principalmente de dos géneros, a saber: unos
son las acciones del alma, otros son sus pasiones. Las que llamo sus acciones son todas
nuestras voluntades, porque experimentamos que provienen directamente de nuestra
alma, y parecen no depender sino de ella; como, por el contrario, se puede generalmente
llamar sus pasiones a todas las clases de percepciones o conocimientos que se encuentran
en nosotros, porque muchas veces no es nuestra alma la que las hace tales como son, y
porque siempre las recibe de las cosas que son representadas por ellas.


Citar:
Art. 18. De la voluntad.
Nuestras voluntades son también de dos clases; pues unas son acciones del alma que
terminan en el alma misma, como cuando queremos amar a Dios o generalmente aplicar
nuestro pensamiento a algún objeto que no es material otras son acciones que terminan en
nuestro cuerpo, como, por el simple hecho de que tenemos la voluntad de pasearnos,
nuestras piernas se mueven y andamos.


Citar:
Art. 19. De las percepciones.
Nuestras percepciones son también de dos clases, y unas tienen por causa el alma, otras el
cuerpo. Las que tienen por causa el alma son las percepciones de nuestras voluntades y de
todas las imaginaciones u otros pensamientos que de ella dependen; pues es indudable que
no podríamos querer ninguna cosa que no percibiéramos por el mismo medio que la
queremos; y aunque, con respecto a nuestra alma, querer algo sea una acción, puede
decirse que, en ella, percibir que quiere es también una pasión; no obstante, como esta
percepción y esta voluntad no son en realidad más que una misma cosa, la denominación
se hace siempre por lo que es más noble, y por eso no se acostumbra llamarla una pasión,
sino sólo una acción.


Citar:
Art. 20. De las imaginaciones y otros pensamientos que son formados por el alma.
Cuando nuestra alma se pone a imaginar algo que no existe, como al figurarse un palacio
encantado o una quimera, y también cuando se pone a considerar algo que es solamente
inteligible y no imaginable, por ejemplo, a considerar su propia naturaleza, las
percepciones que tiene de estas cosas dependen principalmente de la voluntad que hace
que las perciba; por eso se acostumbra considerarlas como acciones más bien que como
pasiones.
Art. 21. De las imaginaciones causadas solamente por el cuerpo.
Entre las percepciones causadas por el cuerpo, la mayor parte dependen de los nervios;
pero hay también algunas que no dependen de ellos, y que se llaman imaginaciones, como
aquellas de que acabo de hablar, de las cuales difieren, sin embargo, en que nuestra
voluntad no interviene en su formación, por lo cual no pueden ser incluidas entre las
acciones del alma, y proceden únicamente de que, diversamente agitados los espíritus y
encontrando las huellas de diversas impresiones que han precedido en el cerebro, toman
curso fortuitamente por ciertos poros más bien que por otros. Tales son las ilusiones de
nuestros sueños y también las divagaciones que solemos tener estando despiertos, cuando
nuestro pensamiento deambula despreocupado sin fijarse determinadamente en nada.
Ahora bien, aunque algunas de estas imaginaciones sean pasiones del alma, tomando esta
palabra en su más propio y más perfecto significado, y aunque todas puedan ser así
llamadas si se toman en un sentido más general, no obstante, como no tienen una causa
tan notable y tan determinada como las percepciones que el alma recibe por medio de los
nervios, y parecen no ser sino la sombra y la pintura de aquellas, para poder distinguirlas
bien hay que considerar la diferencia que existe entre estas otras.
Art. 22. De la diferencia que existe entre las percepciones.
Todas las percepciones que no he explicado aún van al alma por medio de los nervios, y
entre ellas hay la diferencia de que unas las referimos a objetos exteriores, que
impresionan nuestros sentidos, y otras a nuestra alma.
Art. 23. De las percepciones que se refieren a los objetos exteriores a nosotros.
Las que se refieren a cosas que están fuera de nosotros, o sea a los objetos de nuestros
sentidos, son producidas, al menos cuando nuestra opinión no es falsa, por esos objetos
que, provocando algunos movimientos en los órganos de los sentidos exteriores, los
provocan también por medio de los nervios en el cerebro, los cuales hacen que el alma los
sienta. Así, cuando vemos la luz de una antorcha y oímos el sonido de una campana, este
sonido y esta luz son dos diferentes acciones que, por el simple hecho de suscitar dos
diferentes movimientos en algunos de nuestros nervios, y por este medio en el cerebro,
dan al alma dos sentimientos distintos, sentimientos que referimos de tal modo a los
sujetos que suponemos son sus causas, que creemos ver la antorcha misma y oír la
campana, no solamente sentir unos movimientos que provienen de ellas.


Citar:
Art. 24. De las percepciones que se refieren a nuestro cuerpo.
Las percepciones que se refieren a nuestro cuerpo o a algunas de sus partes son las que
tenemos del hambre, de la sed y de nuestros demás apetitos naturales, a las cuales se puede
añadir el dolor, el calor y las otras afecciones que sentimos como en nuestros miembros, y
no como en los objetos exteriores a nosotros: así podemos sentir al mismo tiempo, y por
medio de nuestros nervios, la frialdad de nuestra mano y el calor de la llama a que se
acerca, o bien al contrario, el calor de la mano y el frío del aire a que está expuesta, sin que
haya ninguna diferencia entre las acciones que nos hacen sentir el calor o el frío de
nuestra mano y las que nos hacen sentir el exterior a nosotros, sino que, como una de estas
acciones sobreviene a la otra, nos parece que la primera está ya en nosotros, y que la que
sobreviene no lo está aún, sino en el objeto que la causa.


Arriba
 Perfil  
Responder citando  
Mostrar mensajes previos:  Ordenar por  
Nuevo tema Responder al tema  [ 1 mensaje ] 

Todos los horarios son UTC + 1 hora [ DST ]


¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado


No puede abrir nuevos temas en este Foro
No puede responder a temas en este Foro
No puede editar sus mensajes en este Foro
No puede borrar sus mensajes en este Foro

Buscar:
Saltar a:  
POWERED_BY
Traducción al español por Huan Manwë para phpbb-es.com
phpBB SEO