¿Cuál es el causante de las enormes diferencias socioeconómicas en el mundo?

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Albedrío
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Re: ¿Cuál es el causante de las enormes diferencias socioeconómicas en el mundo?

Mensaje por Albedrío »

Es evidente, Luxemburgo es un paraíso fiscal y eso es algo que los demás países intentan evitar. Además, es la sede del parlamento europeo. Pienso que sin ambas cosas tendría que buscar otro negocio. Ni que decir tiene que su aparente alta renta per cápita es de extranjeros que ponen su domicilio fiscal allí.
Igual les ocurre a otros países y es muy conocido, como Suiza o a Irlanda, que es menos conocido.

No entiendo que tiene que ver con lo que hablamos.
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Alexandre Xavier
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Re: ¿Cuál es el causante de las enormes diferencias socioeconómicas en el mundo?

Mensaje por Alexandre Xavier »

escribió:Es evidente, Luxemburgo es un paraíso fiscal y eso es algo que los demás países intentan evitar. Además, es la sede del parlamento europeo. Pienso que sin ambas cosas tendría que buscar otro negocio. Ni que decir tiene que su aparente alta renta per cápita es de extranjeros que ponen su domicilio fiscal allí.
Igual les ocurre a otros países y es muy conocido, como Suiza o a Irlanda, que es menos conocido.

No entiendo que tiene que ver con lo que hablamos.
Empezaré por algunos errores e inexactitudes que viertes; luego iré al conflicto conceptual de fondo.
Los demás países no siempre intentan evitar que Luxemburgo sea un paraíso fiscal. Claro que las autoridades de esos países suelen hablar contra los paraísos fiscales, pero del dicho al hecho hay un buen trecho; y, además, hay fuertes intereses en mantener paraísos fiscales, así de los ricos particulares como de los sectores económicos estatales; dos fuentes de evasión muy relacionadas, porque no hay un corte claro y definido entre el gran sector económico privado y el aparato económico estatal. Puedes estar seguro de que, discursos aparte, va a seguir habiendo paraísos fiscales.
Luxemburgo no es la sede principal del Parlamento Europeo, sino una sede secundaria; también Bruselas es sede secundaria. Luxemburgo es la sede principal y, por razones evidentes de economía y operatividad, las actividades del europarlamento tienden a centrarse sólo en Estrasburgo; como, paralelamente, el tradicional régimen lingüístico real (lenguas de trabajo) en la Unión Europea está pasando, ha pasado, de dos lenguas y media (inglés, francés y, ocasionalmente, alemán u otras lenguas) al monolingüismo en inglés (muy protestado, pero creciente y hoy francamente convertido en la regla general, empezando por la nomenclatura de comisiones, instituciones y proyectos). Hoy Estrasburgo es la sede europarlamentaria oficial, con numerosas reuniones parlamentarias adicionales en Bruselas, y con ninguna o casi ninguna en Luxemburgo. Está por decidirse si la sede real acabará estando en Bruselas o en Estrasburgo; mas esta claro que no se va a radicar en Luxemburgo.
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea sí que se encuentra en Luxemburgo. También lo está el Tribunal de Cuentas Europeo. También en el Gran Ducado tiene su sede el Banco Europeo de Inversiones. Y la Oficina Europea de Publicaciones.
La presencia institucional central eurocomunitaria en Luxemburgo es pues notable, sobre todo en cuestiones económicas. No obstante, la capital eurocomunitaria fundamental no es Luxemburgo, ni Estrasburgo, ni Fráncfort. Es Bruselas. Eso sí, para un país tan pequeño el impacto económico es relativamente mucho más elevado que para otros países con sedes eurocomunitarias como Francia, Bélgica o Alemania.
Otro punto que matizar es que la aparente alta renta per cápita luxemburguesa se deba a los extranjeros que ponen su domicilio fiscal allí. Ese factor existe y es potente, claro, pero no se puede olvidar que Luxemburgo es una potencia industrial, agropecuaria, cultural y de servicios. Eso implica una alta proporción de ricos realmente luxemburgueses, ciudadanos de ese país y residentes allí todo el año o la mayor parte del año. No se puede poner en paralelo a Gibraltar y a Luxemburgo en este punto, pues son dos casos muy distintos, aunque ambos territorios son, sí, paraísos fiscales con muchos millonarios extranjeros ficticiamente domiciliados.
Con Suiza e Irlanda las diferencias son todavía mayores, empezando porque ninguna de estas naciones es una mera ciudad-Estado. Suiza no pertenece siquiera a la Unión Europea, ni hoy por hoy quiere pertenecer (de ingresar, perdería o rebajaría mucho su privilegiada posición como paraíso fiscal central y paraíso bancario, entre otros peajes). Además, se trata de un país muy industrializado y puntero en desarrollo científico o técnico. El peso económico de la diplomacia y el espionaje es, sí, muy elevado en Suiza, como lo es en Luxemburgo, Estrasburgo o Bruselas. La diferencia es que este país, Suiza, no corre riesgo de hundimiento económico si cae mucho su poder como paraíso fiscal. Hay que tener en cuenta, además, que aparte de su verborrea o retórica aparente, todos los grandes países económicamente importante sostienen o toleran importantes enclaves (a menudo ligados por dependencia estatal más o menos nominal a estos grandes países) en régimen de paraíso o semiparaíso fiscal. Eso se hace por varias razones: parar los humos a Suiza, o a Singapur, haciéndoles competencia con nuevos paraísos fiscales, dar una válvula de escape a las empresas propias de cuño monopolista, mafioso o turbio, etcétera. En realidad, todas las grandes potencias económicas mantienen un doble juego acomodaticio en torno a los paraísos fiscales, insisto. Suiza, en fin, tiene muchos otros potentes recursos económicos que su innegable condición de paraíso fiscal por antonomasia.
Irlanda necesita un comentario aparte. Para empezar, fue una zona subsidiaria de Inglaterra, y lo siguió siendo incluso tras la independencia formal de la mayoría del país, poco después de la I Guerra Mundial. Por eso ahí vieron, con la entrada en la Unión Europea, una oportunidad dorada para sacudirse la pesadísima dependencia económica, política y cultural de la República de Irlanda respecto al Reino Unido, y por eso el Brexit no produjo un efecto británico de dominó en un Irlandexit.
Irlanda es, y sigue siendo, un país con enormes disparidades de renta entre individuos, clases sociales y regiones. En lo fiscal, está lejos de ser lo que son Suiza, Luxemburgo o Gibraltar. Es, sí, un semiparaíso fiscal, un territorio con gravamen impositivo claramente menor que el eurocomunitario, y especialmente jugoso en exenciones fiscales para grandes empresas o millonarios internacionales discretos. Eso, sin embargo, tiene un límite, derivado de que el peso económico y político de Irlanda es secundario en la Unión Europea, incluso comparándolo con países de segunda como lo son, en esa confederación de hecho, España o Polonia. A la hora de la verdad, la tolerancia del núcleo fundador y todavía hoy regente, o sea la Alemania reunificada más la Francia como relativa cabeza de ratón en Europa, tiene un límite; de ahí, por ejemplo, las multas astronómicas que los organismos fiscales y bancarios eurocomunitarios meten de vez en cuando a las empresas multinacionales evasoras radicadas en Irlanda. Un país que, a diferencia del Reino Unido, no cuenta con una tupida red de contactos e intereses poscoloniales ni un poderoso primo al otro lado del Atlántico, o sea los Estados Unidos. O sea, que no se puede ir de la Unión Europea, como no sea para abrazarse a Inglaterra. Y sería el abrazo del oso.
El semiparaíso fiscal irlandés, entonces, tiene límites infranqueables.
Para empezar, una gran parte de la población irlandesa ha sido y sigue siendo pobre, a diferencia por ejemplo de lo que ha ocurrido tradicionalmente (después de la II Guerra Mundial) en Francia o Alemania. Y eso implica que una buena parte de la población nativa, con sus votos que no se pueden desdeñar, es hostil a unas empresas multinacionales que exprimen suelo y recursos, emplean a muy poca gente... y se llevan impunemente casi todos sus grandes beneficios a otra parte. Que hay muchos ricos irlandeses autóctonos, es verdad. Mas eso no se puede comparar con la cantidad y la situación de los ricos autóctonos en Suiza, Luxemburgo, Estrasburgo o Bruselas. En el contexto de la Unión Europea, sigue siendo un país con desarrollo económico... mediano. Ni tan alto como en Francia o en Alemania (una Alemania hoy llena de pobres, dicho sea de paso) ni tan bajo como en Rumanía o Bulgaria.

Podría seguir con otros matices; por ejemplo, que aunque Islandia ocupe regularmente uno de los primeros puestos mundiales en renta por cabeza, el coste de la vida allí es altísimo y por eso su riqueza hay que ponerla en referencia con el poder adquisitivo real de los islandeses. Podría, mas es tiempo de ir al otro asunto.

Me refiero a la relación entre desigualdad y pobreza.
Cuando cruzamos las tablas sobre desigualdad de ingresos en cada país con las tablas sobre ingresos por cabeza según el poder adquisitivo real, obtenemos un resultado que no les va a caer bien a los capitalistas individualistas acérrimos, ni a los radicales comunistas igualitaristas.
¿Cuáles son los países con mayor producción económica? Pues no los más igualitarios económicamente, como Ucrania, Hungría, el Vietnán o Turquía; tampoco los menos igualitarios económicamente, como Bolivia, la República Centroafricana, Colombia o China (continental, sin Macao, Hong Kong ni Formosa, es decir, Taiwán). Son más bien, aunque haya notorias excepciones como el Japón, un país muy desarrollado y a la vez muy igualitario económicamente, países con un grado medio de desigualdad económica. Son países situados hacia el centro de la tabla de las desigualdades económicas comparadas país por país. Los países muy igualitarios económicamente tienden a exhibir un desarrollo económico entre escaso y mediano (pero casi nunca de fracaso económico) mientras que los que presentan gran desigualdad económica interna suelen ser países económicamente fracasados o, como mucho, con mediano desempeño económico. No hay países en el tercio superior de puntaje por desigualdad (o sea, dentro del tercio de países con mayor desigualdad económica) que se encuentren entre los veinte países con mayor renta por cabeza encuadrada según el poder adquisitivo real interno.

La interpretación de todos estos datos es compleja... pero permite extraer una conclusión plausible.

Básicamente, la conclusión plausible es ésta: un igualitarismo económico extremo frena el desarrollo económico. Y una profunda brecha entre los ingresos de los ricos y los ingresos de los pobres... lo frena más todavía.
No hace falta romperse la cabeza desentrañando el por qué de esta extraña situación. Lo que ocurre es que, bajo el igualitarismo a ultranza, el antiguo tazón de hierro chino comunista (ya abandonado) tanto da, o casi, esforzarse en prosperar, como no hacerlo, porque al final casi todo el fruto de ese esfuerzo se lo llevarán otros, y el emprendedor quedará casi como antes de su ímproba intentona exitosa. Y, bajo una gran polarización entre ricos y pobres, la existencia de tantos pobres (en general, la inmensa mayoría) restringe mucho la expansión del mercado, pues hay pocos que puedan comprar los productos y servicios; además de fomentar monopolios, mafias y dictaduras, con la ineficiencia económica que caracteriza a estas situaciones. Por otro lado, los países muy desiguales y, en consecuencia, también generalmente muy pobres, son propensos a violencia de tipo delictivo común (robo, secuestro, asesinato con fines lucrativos) o de tipo político (terrorismo, guerra, revolución) todo lo cual arruina los negocios.
¿Por qué un organismo oficial sudafricano y tan asquerosamente capitalista como la Cámara de Comercio de Sudáfrica, contraviniendo las leyes del propio gobierno en ese país, admitió a empresarios negros en su seno y pidió oficialmente al gobierno el fin del apartheid? Pues estaba claro: porque la gran e insalvable desigualdad económica causada por el apartheid arruinaba sus negocios. Generalmente, los grandes empresarios no son racistas, belicistas ni fascistas; no son bobos en cuanto a lo que perjudica seriamente sus ingresos y que, por tanto, deben evitar. En cuanto a las guerras, pueden estar a favor de intervenciones rápidas para hacerse con recursos, mas nunca a favor de una guerra prolongada, siempre tan ruinosa para quien la inicia... y para los empresarios que la sufragan.
La desigualdad, pues tiene una evidente relación... compleja con la pobreza.
Por un lado, la desigualdad tiende a producir y a perpetuar la pobreza.
Por otro lado, una cierta desigualdad, especialmente cuando se combina con cierta igualdad de oportunidades educativas, estimula hasta cierto punto la producción. Otra cosa es el reparto social de esa riqueza ya creada.

Entenderás que no puedo ser comunista sin más ni más, y tampoco capitalista sin más ni más. Todo indica que la naturaleza humana contiene tendencias competitivas y también tendencias cooperadoras, y que una política económica juiciosa intentará el difícil arte de armonizar ambos tipos de tendencias. Otro asunto es que, como sabes, estimo que las cuestiones políticas, económicas y sociales son de interés relativo, no de interés intrínseco último. El interés intrínseco último es, ¿qué si no? la liberación espiritual metafísica que lleva al gozo incondicionado permanente.
Cordialmente, de Alexandre Xavier Casanova Domingo, correo electrónico trigrupo @ yahoo . es (trigrupo arroba yahoo punto es). La imagen del avatar gráfico es una fotografía que me identifica realmente, no retocada, tomada en septiembre del año 2017.
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Albedrío
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Re: ¿Cuál es el causante de las enormes diferencias socioeconómicas en el mundo?

Mensaje por Albedrío »

Pienso que el índice de igualdad Gini que he puesto es un índice que no dice nada, no sirve para comparar países. Hay países con mucha igualdad, como Hungría, simplemente porque todos son igual de pobres y hay pocos ricos.

Hay países con mucha desigualdad, países africanos, es que todos son muy pobres y hay unos pocos que son ricos.

Hay países con mucha riqueza, por ejemplo, Hong Kong, que tienen mucha desigualdad, pero es que los ricos son muy ricos, pero los pobres no son tan pobres como en África.

Hay países como Mali e Italia que están seguidos en la lista y que socioeconómicamente no tienen nada que ver.

Es decir, no se puede sacar conclusiones del coeficiente Gini, además teniendo en cuenta que "pobre" y "rico" cambia según el país.

Quizás sea más interesante el porcentaje de personas que viven por debajo del nivel de pobreza

https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Pa% ... de_pobreza


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toni
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Re: ¿Cuál es el causante de las enormes diferencias socioeconómicas en el mundo?

Mensaje por toni »

Tachikomaia escribió: 23 Ago 2021, 22:35 Tengo entendido que el creador de facebook se hizo millonario sin explotar a gente. E imagino que los dueños de Google no tienen necesidad de explotar gente tampoco...

El causante según lo veo son las diferencias en cuanto a la capacidad de obtener dinero. Quienes tienen mucha capacidad son ricos.
Los sistemas de explotación han evolucionado. Ya no es necesario tener trabajadores y explotarlos como antes para ser rico. Existen otros metodos para hacerce dueño de lo que han producido otros.......Especulación, facebook, Gooble, etc..............Y es cierto que existen diferentes capacidades para explotar a los demas, pero no deja de ser una explotación
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eltelegramon
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Re: ¿Cuál es el causante de las enormes diferencias socioeconómicas en el mundo?

Mensaje por eltelegramon »

¿Cuál es el causante de las enormes diferencias socioeconómicas en el mundo?

Creo que la causa de casi todos los problemas es que el mundo es muy grande y no cabe toda la información de todo durante todo el tiempo, en una cabeza. Una persona nunca podrá ganarle al ajedrez a un ordenador que tenga en cuenta todas la piezas y todas la jugadas posibles. Pero el principio de la solución seria que en vez de jugar a ganarnos deberíamos jugar a cooganar. ¿Como? Recompensando el cooganar en vez de el ganar y de eso la culpa la tienen los clientes.
Spoiler: show
¿En que tipos se podrían clasificar las formas de clasificar y comerciar?

http://margenweb.com/SCE.zip
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