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Re: ¿Como debemos ser en nuestra vida para ser felices?

Publicado: 11 Nov 2022, 20:17
por toni
Caba escribió: 09 Nov 2022, 15:03

Como dice el Dr. Manhattan, preocupémonos más por el hacer que por el ser, a lo que añado, pues son nuestros actos los que nos definen.

No descarto los videos y demas del Dr, Manhattan como algo positivo, pero no los veo ni abro por sistema, me gusta más la comunicación directa. Si la conclusión es que debebemos preocuparnos más por el hacer que por el ser. No estoy de acuerdo...................Pues para poder hacer, primero tendremos que saber que hacer, que es de lo que trata la filosofia. Lo que no podemos hacer, es hacer, creiendonos en posesión de la verdad. Lo minimo es constractar nuestra filosofia con los demas.

La filosofia del Dr, Manhattan puede ser que sea muy acertada, pero me niego a hablar con videos, prefiero la comunicación directa. Si no es posible, cada uno se comunique como mejor crea. Mis respetos para todas las opciones

Re: ¿Como debemos ser en nuestra vida para ser felices?

Publicado: 11 Nov 2022, 23:41
por toni
ConanChe escribió: 06 Nov 2022, 11:52 a ver, replanteando el tema,

yo creo que todo el mundo busca la satisfacción de su ego para ser feliz= egoísmo = satisfacción personal, para evitar la connotación negativa de egoísmo,
Estoy de acuerdo en que debemos ser asì para ser lo mejor posible felices. Lo importante es nuestra felicidad segun el tema planteado
ConanChe escribió: 06 Nov 2022, 11:52los altruistas hacen gestos altruistas buscando su satisfacción personal
Hay que aprender que en éste mundo habemos gente para todo, incluso para dar a cambio de nada, y eso hay que recocerlo aunque nosotros no seamos capaces de hacerlo..............Los hombres son capaces de muchas cosas, la cuestión es en que mundo queremos vivir, qué mentalidad nos debe gobernar

Re: ¿Como debemos ser en nuestra vida para ser felices?

Publicado: 12 Nov 2022, 00:40
por Caba
Alexandre Xavier escribió: 11 Nov 2022, 19:27 Y no te has mojado, claro que no. Eso se ve en tu escapismo disfrazado de fino escepticismo, escapismo que exhibes a continuación.
Claro que está en nuestras manos acabar con la inmigración masiva. Y claro que la inmigración masiva siempre es impulsada por el terror.
En mi mensaje anterior ya he dicho cómo acabar con la inmigración masiva. Claro que, ahora, puedes alegar que, incluso con una natalidad muy baja, un desarrollo económico sostenible, limitado y ecológicamente circular, y además una democracia real en todo el planeta... es muy posible que siga habiendo inmigración masiva.
Lo que te he contestado es que no sé si alguna vez me veré en una corriente migratoria a causa del terror. Y no, no es escepticismo, no creo que esté ni en tus manos ni en la mías terminar con el terror que provoca estas corrientes migratorias. Sería, seguro, de justicia terminar con el terror que las provoca, pero, de tener el poder de hacerlo, mucho me temo que también sería de un intrusionismo galopante meternos en los asuntos de otros países y de otras gentes. Tú te expresas como si los asuntos del mundo fuesen cosa menor. A todos nos gustaría que lo fueran. Pero no lo son.
Pero bueno, si se trata de intenciones, de palabras, terminaría con las guerras y con las mafias y con todo aquello que provoca terror de las personas que se tienen que ver en dejar su hogar para buscar una vida próspera.
Alexandre Xavier escribió: 11 Nov 2022, 19:27 Bueno, veremos si respondes abiertamente a esto que te cuestiono ahora; mucho dudo de que lo hagas.
De antemano reitero, para ti y para todos en este foro internético de filosofía, que mi escuela filosófica, el arqueoindividualismo, se caracteriza por abordar siempre y con determinación precisa los grandes temas conflictivos. Por poner otro ejemplo importante: ¿podemos acabar con la pobreza, el hambre y la precariedad económica masiva en todo el mundo? Sí que podemos. Y debemos hacerlo. Sabemos ya cómo hacerlo. Si no se hace, es por falta de voluntad política y por la lógica barrera que ponen unas elites extractivas (hablando en plata: los chupópteros) para no perder sus inmensos, abusivos e injustificados privilegios. Y no son soluciones milagrosas o místicas en sentido dudoso, sino claras y lógicas. Os las podéis imaginar, que no erraréis.
Uno de los aspectos más antipáticos popularmente del arqueoindividualismo, y más rechazados, es su resuelto antipoblacionismo. Y los arqueoindividualistas respondemos lapidariamente: no podéis pretender vivir todos como marqueses si os reproducís como conejos. ¿Queréis ser todos muy ricos? Está bien: es legítimo, y posible. Pero, entonces, tenéis que ser muy pocos sobre este planeta.
Llamemos al pan, pan, y al vino, vino.
Te respondo abiertamente. No, no podemos acabar con la pobreza del mundo, ni con toda el hambre ni con la precariedad económica. En tu cabeza y con tu ideología sí, claro que sí. Pero el mundo es algo muy complejo, donde hay millones de voluntades diferentes. Y no, no sería de justicia acabar con la vida de las personas que se nos pongan por delante, así como provocar una drástica reducción de la población mundial.

@Alexandre Xavier no se pueden solucionar estos temas con más terror, ni con muerte y más miseria. ¿Con qué derecho?

Lo que este mundo necesita es esperanza, algo que una a las personas, que las mueva en una misma dirección con un sentido. Que no imponga más terror sino que haga crecer la compasión en sus corazones. Esto lo tengo muy claro. Decía Gandhi, vive como si fueras a morir mañana, pero aprende como si fueses a vivir siempre. Y esto es lo que he aprendido.

Re: ¿Como debemos ser en nuestra vida para ser felices?

Publicado: 12 Nov 2022, 10:54
por Alexandre Xavier
Caba escribió: Lo que te he contestado es que no sé si alguna vez me veré en una corriente migratoria a causa del terror. Y no, no es escepticismo, no creo que esté ni en tus manos ni en la mías terminar con el terror que provoca estas corrientes migratorias. Sería, seguro, de justicia terminar con el terror que las provoca, pero, de tener el poder de hacerlo, mucho me temo que también sería de un intrusionismo galopante meternos en los asuntos de otros países y de otras gentes. Tú te expresas como si los asuntos del mundo fuesen cosa menor. A todos nos gustaría que lo fueran. Pero no lo son.
Pero bueno, si se trata de intenciones, de palabras, terminaría con las guerras y con las mafias y con todo aquello que provoca terror de las personas que se tienen que ver en dejar su hogar para buscar una vida próspera.

[...]

Te respondo abiertamente. No, no podemos acabar con la pobreza del mundo, ni con toda el hambre ni con la precariedad económica. En tu cabeza y con tu ideología sí, claro que sí. Pero el mundo es algo muy complejo, donde hay millones de voluntades diferentes. Y no, no sería de justicia acabar con la vida de las personas que se nos pongan por delante, así como provocar una drástica reducción de la población mundial.

@Alexandre Xavier no se pueden solucionar estos temas con más terror, ni con muerte y más miseria. ¿Con qué derecho?

Lo que este mundo necesita es esperanza, algo que una a las personas, que las mueva en una misma dirección con un sentido. Que no imponga más terror sino que haga crecer la compasión en sus corazones. Esto lo tengo muy claro. Decía Gandhi, vive como si fueras a morir mañana, pero aprende como si fueses a vivir siempre. Y esto es lo que he aprendido.
No es posible hacer una tortilla sin cascar antes los huevos. O sea: no es posible hacer una revolución sin perjudicar los intereses de los privilegiados.
Mira, Caba: vives en Europa. O sea en un lugar donde, casi siempre, o no hay ya monarquía hereditaria ejecutiva o, si todavía hay monarquía hereditaria, ya no tiene poder político directo. Y eso se ha logrado mediante un intrusionismo galopante en los asuntos de otros países y de otras gentes. No era posible hacerlo de otra manera. Había, para empezar, que practicar un intrusionismo galopante en los asuntos del rey absoluto de turno, nada dispuesto a dejar de serlo. Y había que hacer frente a los intentos de invasión por las monarquías absolutas vecinas, lógicamente temerosas de que, si en un país europeo prosperaba el paso de una monarquía absoluta a una monarquía constitucional (eufemismo por rey sin poder político importante) o a una república sus propias coronas poderosas estarían en riesgo. Por eso estalló la Revolución Francesa de 1789, y luego estallaron otras revoluciones europeas.
En nuestro caso, se trata de acabar con la inmigración masiva y con la pobreza, no matando a nadie, claro, pues hoy los revolucionarios humanistas serios rechazamos completamente la pena de muerte. Pero sí declarando, con un intrusionismo galopante en los asuntos de cada pareja reproductiva, que la reproducción humana no es un asunto meramente privado, y que hay que tomar medidas para que la tasa de natalidad sea ligeramente menor que la de mortalidad; con tres hijos por pareja vamos seguros al desastre.
Puedes unirte a Gandhi y seguir mirando para otro lado en los asuntos conflictivos de fondo.

Re: ¿Como debemos ser en nuestra vida para ser felices?

Publicado: 12 Nov 2022, 15:52
por Caba
El intrusismo del que te hablo, es el de Estados por parte de otros Estados.

En la revolución francesa lo que le sucedió al rey (o a los aristócratas en general) no era intrusismo, era su gente, la gente de quien era rey fue quien dio cuenta de él.

Y a esto es a lo que me refiero, EE.UU. practicó intrusismo en Afganistán, con qué resultado real. Cuando las gentes de Afganistán estén preparadas ya darán un golpe sobre la mesa de los talibanes.

Las revoluciones se practican desde el país de origen, cuando sus gentes lo ven oportuno.

Realizar un control de natalidad no es intrusismo, eso sí, según se haga puede ser algo deleznable y execrable.

En cuanto a Gandhi llevó a cabo una revolución con una firme oposición a los británicos, pero sin violencia. Y demostró ser muy efectiva. Para nada miraba a otro lado.

Te insisto:
Caba escribió: 12 Nov 2022, 00:40 Lo que este mundo necesita es esperanza, algo que una a las personas, que las mueva en una misma dirección con un sentido. Que no imponga más terror sino que haga crecer la compasión en sus corazones. Esto lo tengo muy claro. Decía Gandhi, vive como si fueras a morir mañana, pero aprende como si fueses a vivir siempre. Y esto es lo que he aprendido.
Puedes pensar que hay vacuidad, o bonachonería, o sencillamente que es moralina. Pero creo que estarías en un error.

Re: ¿Como debemos ser en nuestra vida para ser felices?

Publicado: 13 Nov 2022, 00:45
por Alexandre Xavier
Caba escribió:En cuanto a Gandhi llevó a cabo una revolución con una firme oposición a los británicos, pero sin violencia. Y demostró ser muy efectiva. Para nada miraba a otro lado.
Me parece bueno que este mensaje que te envío ahora sea (relativamente) breve y limitado a Gandhi.
Gandhi ya en vida, y luego los gandhistas, han sido eficaces en hacer propaganda y dar buena imagen pública del Mahatma (alma grande) Gandhi. Los políticos y los picapleitos (Gandhi era ambas cosas) son hábiles en esto. Su asesinato por un terrorista nacionalista hindú facilitó la deificación del Mahatma.
Sin embargo, el invento sólo se sustenta cuando se da una información muy sesgada sobre Gandhi, que oculta hechos de gran importancia sobre él. Como no soy gandhista (tampoco antigandhista) incidiré en los más significativos para nuestro asunto. Recuerda que soy orientalista, y que los especialistas en filosofìa oriental estamos, en principio, bien informados sobre el Mahatma Gandhi.
Gandhi fue, durante muchos años y hasta su muerte, un agente doble y un colaboracionista más o menos rebelde de los ingleses en la India. En este sentido, corría con la liebre y cazaba con la jauría. No era ningún pacifista por principio; y ahí está, por ejemplo, su campaña durante la Primera Guerra Mundial a favor del alistamiento, megáfono en mano y recorriendo la India en camioneta, para que sus compatriotas se alistasen en el ejército inglés y luchasen contra los alemanes. Dado que esto le sienta a un pacifista como a un santo dos pistolas, nunca mejor dicho, los gandhistas guardan silencio sobre el tema; como guardan silencio sobre que antes, en Sudáfrica, también animó a los indios residentes en Sudáfrica a tomar parte a favor de los ingleses en la guerra anglo-bóer o anglo-bur, bien correctamente pronunciado esto último.
Sigue la cosa. Un poco más tarde, ya que era un agente doble y también tenía que satisfacer a los nacionalistas indios en su búsqueda de la independencia, se hizo amigo de Mussolini, ya como líder fascista entronizado en Italia, y fue a visitarlo a Roma en 1931. También estaba en buenas relaciones con el nacionalsocialismo, escribía cartas a Hitler y se refería a él como a su querido amigo. Naturalmente, el Mahatma Gandhi ya sabía, en líneas generales, qué eran el nacionalsocialismo y el fascismo. Pero en ese momento ambos regímenes atacaban a Inglaterra, y aplicó el viejo y cínico lema político de que los enemigos de mis enemigos son mis amigos. De nuevo, información que los gandhistas no pueden destruir, pues es históricamente pública, mas que silencian tendenciosamente.

Lo cierto históricamente es que, frente al bulo gandhista de que la independencia de la India se debe a Gandhi, a mediados del siglo XX, tras la Segunda Guerra Mundial, la correlación militar y política de fuerzas entre la India y la exhausta Inglaterra después de su esfuerzo posbélico impedía a los ingleses mantener su control militar del territorio; salvo tal vez, temporalmente, en tres o cuatro ciudades grandes. En el inmenso país indostánico, los ingleses no tenían el apoyo de más del uno por ciento de la población; y el movimiento nacionalista más organizado, el Partido del Congreso (al que, de hecho, también pertenecía nuestro Mahatma) había organizado un ejército de resistencia dispuesto a la lucha frontal con los ingleses. La República Popular China y la Rusia Soviética ya habían hecho saber, discreta pero claramente, que en caso de guerra abierta de Inglaterra contra la India, armarían al ejército del Partido del Congreso.
Así que los ingleses sabían ya, tras la Segunda Guerra Mundial, que no podrían mantener su colonia india. La retirada tenía entonces dos opciones: o pactar con agentes dobles, moderados y colaboracionistas como el propio Gandhi... o exponerse a una independencia por las bravas, fuertemente influida por tendencias antioccidentales o marxistas, como ya estaba ocurriendo en Indonesia y en la China de Mao.
Naturalmente que, con su típico pragmatismo, los ingleses decidieron evitar una guerra perdida de antemano y pactaron la independencia con Gandhi y con otros moderados. Mas la independencia ya se iba a producir. Con Gandhi, sin Gandhi o contra Gandhi. Los gandhistas fueron una parte importante del proceso independentista, pero nunca su principal fuerza motora. Y la lucha armada india contra los británicos jugó un papel fundamental en la pérdida de la más querida colonia inglesa, la perla de la Corona, según la poética expresión usada por los propios colonizadores e invasores ingleses.
Gandhi prefirió usar tácticas que cansaran al invasor sin enfrentamiento militar directo; enfrentamiento que dejó, lógicamente, a los perjudicados más directos por el colonialismo en su país. Criticándolos formalmente y en la realidad aprovechándose a fondo de ellos, de esos combatientes. Éste era, propiamente hablando, el pacifismo político de Gandhi. Razón por la cual muchos de sus paisanos, poco o nada influidos por el gandhismo pacifista internacional como multinacional ideológica, vieron lo que había y lo acusaron de hipócrita y traidor, en vida de Gandhi y hoy también. Es muy diferente oír hablar de alguien lejano que saber de él, en concreto, en el propio país donde ese personaje actúa, a la vista de todos los interesados. En el segundo caso, solamente es engañado quien quiera ser engañado. Por eso el juicio sobre Gandhi en la India es mucho más desfavorable (en general) que fuera de la India. Y en el Paquistán o en Bangladés (zonas musulmanas del antiguo Dominio Indio Británico) todavía está peor visto. No solamente manejo fuentes en inglés, sino también en hindí, guyaratí, bengalí, urdú, telugú, tamil, etcétera.

Espera, Caba... no he terminado todavía. Ahora viene un aspecto muy diferente de Gandhi. Y un aspecto más directamente relacionado con la discusión que ambos estamos manteniendo aquí.
Gandhi se ocupó expresamente del problema de la superpoblación en su país, la India. Y acabó mirando para otro lado en el serio asunto.
El Mahatma Gandhi, hombre inteligente, sabía que la superpoblación era un problemón en la India. Y reconoció abiertamente la necesidad del control poblacional indio. Incluso, según dice, durante largo tiempo planeó la suspensión de la procreación en su país. Mas acabó condenando todo medio mecánico o químico (es decir, eficaz) de contracepción, fiándolo todo al autocontrol casto (¿?). También dijo en el 1925 que, sin reducción de la natalidad y con adecuadas medidas socioeconómicas, la India podría perfectamente duplicar su población. Eso, por desgracia, se realizó con creces en la India desde el año 1925 hasta hoy. La población india en el 1925 era de unos 276 millones, y hoy en el año 2022 es de unos 1400 millones; siete veces más, aproximadamente. Los cálculos resultan imprecisos, sobre todo en zonas rurales.

Re: ¿Como debemos ser en nuestra vida para ser felices?

Publicado: 13 Nov 2022, 11:03
por Caba
Me ha gustado el post @Alexandre Xavier, está bueno y es interesante, pero no sé a cuento de qué venía.

Un saludo

Re: ¿Como debemos ser en nuestra vida para ser felices?

Publicado: 13 Nov 2022, 23:00
por toni
Caba escribió: 13 Nov 2022, 11:03 Me ha gustado el post @Alexandre Xavier, está bueno y es interesante, pero no sé a cuento de qué venía.

Un saludo
Creo que es bueno para abrir otro tema

Re: ¿Como debemos ser en nuestra vida para ser felices?

Publicado: 22 Nov 2022, 14:14
por Alexandre Xavier
Llegados a este punto, os hablaré de una particularidad original del arqueoindividualismo.
Es la distinción entre efecto simbólico y efecto directo. Con el frío todo el mundo entiende la diferencia. Si alguien tiene mucho frío, los símbolos, el lenguaje sobre el frío, incluso una buena película sobre el ambiente tropical, pueden sugerir al que tirita qué debería hacer. Es un efecto simbólico, no directo. Y el efecto directo se da aplicando técnicas que calienten su enfriado organismo. El chocolate caliente, una buena ropa de abrigo, la calefacción, el traslado a un territorio con temperatura más alta, etcétera, son diferentes técnicas con efecto directo para calentar a alguien que pasa demasiado frío. Las técnicas con efecto simbólico son eficaces indirectamente... a condición de que induzcan e instruyan al hombre con frío de nuestro ejemplo para que aplique técnicas de calentamiento directo.

En este punto, el arqueoindividualismo, que no es antirreligioso, que reconoce el fondo de verdad en las religiones históricas, dice que las concepciones clásicas religiosas sobre la felicidad (y a menudo también las laicas) no han distinguido bien entre los efectos simbólicos a favor de la felicidad y los efectos directos a favor de la felicidad. Es necesario, ahora, hacer bien y nítidamente tal distinción.
La felicidad se consigue gracias al efecto directo de los sistemas de meditación, que llevan al alma desde el bajo nivel animal humano del cromañón al supremo nivel espiritual de los ángeles y dioses. Sin embargo, el supremo nivel espiritual nunca deja de ser un nivel también material; no olvidemos este capital matiz materialista eficaz ya descubierto.
Del mismo modo que una casa fría no se calienta con poemas, sino con instrucciones precisas que llevan a acciones de calentamiento del aire y los materiales de construcción, un alma desgraciada no se alegra o hace feliz con poemas religiosos de tipo cristiano, musulmán, budista, hinduista, druídico, pachamámico o de cualquier otro tipo, sino con instrucciones precisas que llevan a acciones de ascenso de la conciencia a niveles existenciales libres, para empezar, de los abogados, los recaudadores de impuestos, el deseo sexual y la congoja ante la muerte. Y libres de la opinión ajena. El hombre autorrealizado, dichoso, ya no depende del juicio que los demás emitan de él. A garrotazos, como sabéis, tratamos los arqueoindividualistas a los jueces físicos, pues casi siempre son mafiosos de marca mayor. Pero, más allá de los juicios físicos de lo penal, estamos también en contra de los juicios metafísicos, de los juicios que colocan al yo en dependencia de quienes están fuera del yo. Porque eso es en sí una condena permanente, al margen de que el juicio concreto sea luego condenatorio o absolutorio en lo físico. Los jueces metafísicos, en este sentido, no son los abominables corruptos togados que delinquen impunemente contra inocentes en tribunales fraudulentos hechos de madera y cemento, sino la alteridad, la dependencia radical del yo bajo la ominosa mirada escrutadora de los otros, por cariñosos y amantes que aleguen ser. Esto es pronunciarse tajantemente sobre lo concreto que importa, en vez de hacer bonitas e inútiles prédicas genéricas de paz y amor para todos.
En resumen: el camino a la felicidad se hace más a base de afirmaciones literales que a base de metáforas. En términos financieros: o has obtenido un redondo beneficio gracias a tus actividades empresariales, o no lo has obtenido, sin ambigüedad ni término medio posible. El camino del meditador es, pues, un capitalismo espiritual, a través del cual el meditador honrado y persistente obtiene un pingüe beneficio. Y ese pingüe beneficio no es el dinero, ya que el dinero es el excremento del diablo (y de sus lacayos, los abogados y jueces) sino la dicha eterna: la felicidad inquebrantable. No es algo etéreo, vago e impalpable, sino algo tan material, concreto, tangible y eficaz como una buena taza de hirviente chocolate con leche al levantarse en una fría mañana invernal. El santo y sabio se ha hecho sumamente rico. Y su riqueza es accesible a todos los que se inspiren en su empresa meditativa.

Y si no estáis de acuerdo, ¡criticadme! ¡No soy un abominable e intocable juez, soy un filósofo!